jueves, 26 de febrero de 2015

Los 10 radares más multones de las carreteras españolas

Los viales de nuestro país cuentan con unos 850 radares, entre fijos, móviles, de tramo y los helicópteros Pegasus, sumando en total unos dos millones de multas y más de 700 millones de euros de recaudación al año. El diario Qué nos revela, de entre la lista completa de cinemómetros españoles, cuáles son los 10 que más sancionan.

1. A-4, Jaén. P.K. 245-242 (sentido Madrid). Límite: 100 km/h.

El radar más ‘multón’ de nuestro país se encuentra en Despeñaperros, en Jaén, y es un radar de tramo. En total, son ya 14 los radares de tramos en nuestras carreteras, a la espera de los 30 que se van a colocar en el futuro en las vías secundarias españolas.

2. A-6, León. P.K. 343 (sentido Madrid). Límite: 120 km/h.

La carretera que une la capital con A Coruña cuenta con 20 radares, 25 si sumamos el tramo de autopista AP-6 a la altura de Guadarrama. Uno de los seis ubicados en la provincia de León es, sin duda, uno de los más sancionadores de nuestro país.

3. AP-6, Madrid. P.K. 56-49 (sentido Madrid). Límite: 100 km/h.

Si has entrado a Madrid por el Túnel de Guadarrama seguro que conoces este radar de tramo. Hablamos del que multa en dirección Madrid, con 7,6 km de longitud, ya que en dirección opuesta también opera otro radar de tramo.

4. A-66, Cáceres. P.K. 508 (sentido Sevilla). Límite: 120 km/h.

Este radar fijo instalado en la Ruta de la Plata a la altura de Cañaveral, y que atraviesa de norte a sur el lado oeste de nuestro país, registró tan sólo en los cinco primeros meses del pasado año 2014 un total de 3.544 sanciones. Y eso que Extremadura es una de las Comunidades Autónomas con menor número de radares.

5. A-3, Cuenca. P.K. 156 (sentido Valencia). Límite: 120 km/h.

Castilla La Mancha cuenta con cinco de los 25 radares que más multan en España, y el ubicado a la altura de La Almarcha –dirección Valencia– está en el Top 5.

6. A-6, Lugo. P.K. 529 (sentido Madrid). Límite: 120 km/h.

Volvemos a la Autovía del noroeste, la A-6, en este caso a la provincia de Lugo y más concretamente en las inmediaciones de Baamonde. La región gallega también tiene cinco de sus radares entre los 25 que más multan, y eso que allí ‘tan sólo’ trabajan un total de 12 radares.

7. A-92, Sevilla. P.K. 83 (sentido Sevilla). Límite: 100 km/h.

El conocido como radar de Osuna es el más implacable con los conductores en la provincia sevillana de un total de 31 repartidos por la región.

8. A-23, Teruel. P.K. 88 (sentido Sagunto). Límite: 120 km/h.

La Autovía de Mudéjar, a la altura de Teruel, se encuentra este radar que ocupa la octava posición de entre los más sancionadores. Y eso que recoge muchas quejas de conductores que dicen que este radar muchas veces está apagado. ¡Menos mal, entonces!

9. A-6, Lugo. P.K. 470 (sentido A Coruña). Límite 120 km/h.

De nuevo la A-6, y de nuevo la provincia de Lugo se lleva la palma. Este radar, situado en dirección a la ciudad gallega de A Coruña, también entra en el Top 10.

10. N-1, Guipúzcoa. P.K. 446 (sentido Irún). Límite: 80 km/h.

Este radar es el único de la lista de 10 que tiene su límite en menos de 100 km/h. Está situado a la altura de Andoain, en la provincia de Guipúzcoa, en un punto negro donde hace ya tiempo se registraron bastantes accidentes.

lunes, 23 de febrero de 2015

Descontento por un nuevo corte de luz en Santa Elena

Cabreo generalizado”. Con estas dos palabras define el alcalde de Santa Elena, Juan Caminero, la sensación que lo invaden a él y al resto de sus convecinos por el apagón.

El responsable municipal subraya que es la tercera vez que ocurre algo similar en un año. De acuerdo con su testimonio, el corte de luz duró desde las seis menos cuarto de la tarde del sábado hasta, prácticamente, la medianoche. Indica que se vieron afectadas una mil quinientas personas, entre las que se encuentran los residentes en el casco urbano, en el núcleo rural de Miranda del Rey, en Navas de Tolosa (La Carolina) y en las tres áreas de servicio. 
Según relata Caminero, en un primer momento, empresarios llamaron a la empresa suministradora que —asegura— les contestó que era una avería “de poca importancia”, por lo que se esperaba que el retorno a la normalidad fuera rápido. El munícipe santaelenero recalca que el flujo regresó al cabo de un rato “a 125”, por lo que algunos residentes optaron por encender aparatos. “Volvió con mucha fuerza al final, lo que fue un desastre”, dice el político. Él mismo está entre los damificado, ya que el ordenador de su hijo “se quemó”. Las consecuencias, de acuerdo con su testimonio, fueron numerosos electrodomésticos “echados a perder”. Aparte de eso, los empresarios, principalmente los hosteleros, se vieron perjudicados por la pérdida del contenido que había en los arcones congeladores. En opinión de Juan Caminero, hoy, cuando abran todas las instalaciones públicas, puede comprobarse el alcance real de los “destrozos” en aparatos.
Por otro lado, el alcalde subraya el impacto para los negocios y para el pueblo en general, ya que el sábado por la tarde a celebrarse una fiesta de Carnaval. La inesperada incidencia —agrega— ocasionó anulaciones de reservas y, por ejemplo, impidió que la caseta de la celebración abriera a su hora. Pone como ejemplo el hecho de que un conjunto que iba a actuar alrededor de las ocho de la tarde no pudo hacerlo hasta bien entrada la madrugada.
La máxima autoridad santaelenera adelanta que se presentará una denuncia porque ya es la tercera vez que hay un apagón prolongado en un año. “Las otras veces fueron el pasado 30 de diciembre y en el Carnaval de 2014”, especifica. Caminero manifiesta: “Entonces la compañía nos pidió disculpas, pero eso ya no vale. Pienso que lo hay detrás es el deterioro de las instalaciones eléctricas”. El objetivo del Ayuntamiento es que este tipo de situaciones no se den. Por ello, con la reclamación  los responsables muncipales intentan que se tomen medidas para mejorar el mantenimiento y garantizar un servicio de calidad.

El apagón complica la situación a una enferma

Las consecuencias del apagón de Santa Elena no se limitaron solo a los electrodomésticos. Las personas también se resintieron. Este es el caso de Hilaria González, una mujer de setenta y tres años, con un delicado estado de salud que la hace permanecer postrada en una cama. Según explican los familiares, el corte hizo que se desinflara el colchón eléctrico en el que permanece. Además, necesita respiración asistida. “Estuvo a punto de quedarse sin oxígeno. Estamos indignados, porque en diciembre ya pasó algo parecido”, asegura una nuera de la paciente.

miércoles, 18 de febrero de 2015

La Aliseda revive un siglo después


El Ayuntamiento y un estudio de arquitectura trabajan para recuperar el balneario que tanta fama tuvo en las primeras décadas del siglo XX

La Aliseda es hoy un paraje único, en el Parque Natural de Despeñaperros, a muy pocos kilómetros de Santa Elena, y con fácil acceso desde la autovía (A-4). Cuando llegue la primavera serán muchos los que, en fin de semana, acudan a darse un baño y a disfrutar de la naturaleza y de un día de campo en los merenderos que hay en la zona o en el quiosco instalado en este paraje, donde se puede probar la comida típica de esta parte de la provincia, en el límite con La Mancha.

Antiguo Balneario de La Aliseda ver fotogaleria en el enlace
Puede que muchos de esos visitantes recorran la zona sin saber que antes que ellos, también la pasearon los bisabuelos del Rey Felipe, abuelos de Juan Carlos de Borbón, o el presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, al igual que buena parte de la clase pudiente española de las primeras décadas del siglo XX.

La Aliseda fue un reconocido balneario de aguas medicinales, que por circunstancias de la historia acabó desapareciendo. Ahora, un siglo más tarde, el Ayuntamiento de Santa Elena y un estudio de arquitectura de Sevilla, dirigido por alguien muy vinculado a esta tierra, buscan la fórmula de hacerlo revivir. Es un proyecto ambicioso pero no imposible. Ya lo consiguieron entre los años 2001 y 2007 cuando llegaron a contar con una subvención del Ministerio de Fomento, con la cesión de los terrenos por parte de la Consejería de Medio Ambiente al Ayuntamiento de Santa Elena, a través de una permuta, y hasta con unos empresarios «procedentes de Almería» y dispuestos a invertir el dinero restante para levantar de nuevo el balneario, y gestionarlo.

Fomento dará la respuesta

¿Qué pasó? Nadie a ciencia cierta lo sabe, aunque todos señalan al equipo municipal de Gobierno de entonces, que no dio el espaldarazo último a esta infraestructura. Ahora, en torno a una década más tarde, el proyecto vuelve a surgir. El pasado mes de octubre, el actual alcalde de Santa Elena, Juan Caminero, se lo presentaba de nuevo al Ministerio de Fomento, y solicitaba una subvención, con cargo al 1% Cultural, que cubra el 60 por ciento de la inversión necesaria para reconstruir el balneario. Hasta el mes de abril o mayo no tendrán la respuesta. En paralelo, el proyecto de rehabilitación, que ya elaboró en su día el estudio de arquitectura Campos Alcaide, sigue más que vigente. Su gerente, Antonio Campos, natural de Santa Elena, explica que la idea sería construir, en el espacio que ocupa la finca La Aliseda, un hotel con 58 habitaciones, un balneario, y un apartahotel con 28 bungalows.

La inversión necesaria ronda los 12,5 millones de euros y, según los cálculos del proyecto, que contempla además un estudio de viabilidad, supondría la creación de 43 empleos.

«Si conseguimos la subvención de Fomento, y le sumamos la ayuda que pueda venir de otras administraciones como la Junta de Andalucía o la Diputación Provincial, estaríamos cubriendo más del 60 por ciento de la inversión», el resto quedaría en manos de un inversor privado, que sería quien lo gestionase», explica el alcalde, que asegura que la creación de esa cantidad de puestos trabajo sería «la solución al desempleo en nuestra localidad».
El balneario de la Aliseda no fue el único que desapareció conforme avanzaba el siglo XX, lo hicieron una buena parte de los que existían repartidos por todo el país. «A finales del siglo XIX, principios del siglo XX, los médicos eran como brujos, en muchos casos no podían saber con certeza que le ocurría a los pacientes, y por eso los mandaban a los balnearios, considerando ciertas aguas como medicinales. Muchos de los pacientes, los que no tuvieran una enfermedad seria, al estar en contacto con la naturaleza, relajados, y comiendo los productos propios de la tierra, se mejoraban, y así creció la fama de los balnearios», cuenta el arquitecto Antonio Campos.

El problema llegó cuando se generalizaron los antibióticos. «Los problemas de salud se solucionaban de forma más rápida y contundente y los balnearios entraron en decadencia, hasta que en los años 70 y 80, volvieron a ponerse de moda, pero ya como atractivo turístico y de ocio». Según Campos, a día de hoy «el 80 por ciento de los balnearios que desaparecieron están rehabilitados y funcionando».

CURIOSIDAD
El origen de las aguas medicinales de la finca
Fue a comienzos del siglo XVIII cuando los labriegos que trabajaban en la finca de La Aliseda descubrieron un caudal de agua que despedía muchas burbujas. Llamado en un principio Fuente Agria, por el gusto ácido del agua, la fama de sus virtudes curativas se fue extendiendo.

El médico Juan de Dios Ayuda fue el primero que registró por escrito el valor médico de esas aguas. «Conviene administrarla en los vicios de la digestión, flatulencias, vómitos, diarreas y lombrices...», dijo.

Esa fue una de las causas por las que el Marqués de la Rambla se construyó una casa allí, donde además plantó muchos álamos y levantó una fuente. En la casa se admitía a todos los que venían a tomar las aguas, mucho antes de que construyera el balneario.

Un poco de historia

En 1730, Rodrigo Pedro de Orozco, Marqués de la Rambla, se construyó una casa en este paraje, atraído por el carácter medicinal de sus aguas. Una propiedad, que acabó pasando a sus descendientes. Pero quien hizo de La Aliseda lo que llegó a ser fue José Salmerón y Amat. Este hombre, nacido en Almería en 1830 y procedente de una familia humilde, emigró a la provincia de Jaén y acabó instalándose en Úbeda, donde se dedicó a la manipulación de esparto, que tanto abundaba en la zona.

El negocio le fue bien y consiguió comprarse uno de los más blasonados palacios de Úbeda, subastado por una deuda, por la Hacienda Pública. Un buen día se presentó en su casa un hombre, que dijo ser pariente de los anteriores propietarios de ese palacio, y le ofreció comprárselo por lo que quisiera. Pero José Salmerón no pidió dinero. Sabía que ese hombre era el propietario de la finca La Aliseda, que él conocía bien porque había trabajado en las cercanas minas de La Carolina, y le ofreció cambiar el palacio por la finca. Y así se hizo.

Se trasladó hasta allí para trabajar en la minería, pero animado por los consejos de distinguidos médicos de la época, empezó a ser consciente de la riqueza de la zona y de sus posibilidades, y en 1907 construyó un elegante balneario y un hotel. Y hasta mediados de los años 30 del pasado siglo XX allí acudieron brillantes personalidades.

Como curiosidad, uno de sus clientes más asiduos era el Infante Carlos de Borbón, que acudía con su segunda esposa María Luisa de Orleans, que padecía tuberculosis, y por eso pasaban allí largas temporadas. Se ve que la paz del lugar y las aguas le sentaron bien porque en uno de aquellos años la mujer se marchó de allí embarazada de la Infanta Mercedes, que llegaría a ser esposa del Conde de Barcelona, y madre del rey Juan Carlos. Ambos regalaron varios retratos dedicados con alabanzas al balneario, que se conservan hoy día, junto con el libro de oro de La Aliseda, con las firmas de todos los personajes de más prestigio que pasaron por allí.

El balneario llegó al fin de sus días cuando los descendientes de Salmerón acabaron vendiendo la finca y hasta desmontando los edificios para poder vender los materiales para pagar todas las deudas que tenían.

Gran bienvenida a “Los Lunáticos”

Una nueva chirigota se suma a la historia del Carnaval de las Nuevas Poblaciones. La peña Los Lunáticos del Carnaval, de La Carolina, nació el pasado verano, fruto de la idea de dos antiguos componentes de otras peñas que cuentan con un grupo de amigos, también antiguos militantes de otras agrupaciones carolinenses y de Santa Elena, según relata José Antolín Argos Márquez, que “parió” este proyecto.

Su puesta de largo la hacen con el nombre de “Entre Cartones”, metidos en el tipo de abuelas bingueras enganchadas a este juego, que cantan sus líneas, bingo y primas entre cuplés, estribillos y pasodobles. Y ha sido llegar, y besar el santo. Fruto de su buen hacer sobre el escenario fueron los ganadores del premio al pasodoble en homenaje al mascarón, al que está dedicado este año la fiesta de Don Carnal y que se ha convertido, por méritos propios, en el himno oficial del Carnaval de La Carolina. 
Además, se presentaron al concurso de agrupaciones carnavaleras, colándose en la final, tras dejar atrás a varias chirigotas de Córdoba, Málaga y de esta provincia. Aunque sus integrantes no están de acuerdo con la decisión del jurado, lo respetan y aseguran que ya vendrán tiempos mejores. Precisamente, en uno de sus pasodobles, critican que el Ayuntamiento no ofrezca subvenciones para los que verdaderamente hacen que el Carnaval no se pierda en este núcleo población fundado por Carlos III, y convoquen importantes premios en metálico “para cuatro de fuera que vienen al concurso a llenar la talega y luego no los vemos ni en una esquina cantar”, reza la letrilla. 
Los Lunáticos del Carnaval tienen entre veinte y treinta y siete años, aunque hay uno que pasa de los cincuenta y es el que más cariño recibe por parte de sus compañeros. Y es que lo nunca falta es la cordialidad y el buen humor a costa de lo que sea, explica Rafael Urda Fernández, otro de los “progenitores”. Esta chirigota es una agrupación que llena las calles carolinenses de luz, color y música alegre . Pero sus letrillas también van dirigidas a la grave crisis económica que atraviesa el municipio, el batacazo de la Selección Nacional de Fútbol en el último Mundial, la “gran subida” de impuestos municipales y el legado de los Tibus del Facebook, entre otros asuntos de actualidad. Donde sí han dado el do de pecho es en el concurso para componer el Himno del Carnaval. 
En definitiva, esta cuadrilla carnavalera nace con vocación de consolidarse. En cada nueva edición, se propondrán un nuevo tema y todos deberán escribir un pasodoble o cuplé porque es una asociación con mucha experiencia adquirida por sus integrantes en pasadas ediciones carnavaleras.

miércoles, 11 de febrero de 2015

La Rebelion del Abuelo

Quién no ha escuchado alguna vez: ”Hoy coméis en casa del abuelo”; ”Nena, este fin de semana los niños se quedan con el abuelo y así salimos un ratico”; “Esta camisa es muy vieja, para el abuelo”; “El abuelo está anticuado”; “abuelo, eso era en tus tiempos”; “Tenemos que poner un tenderete en el patio. Llamad al abuelo, que se entretenga”.

Y así, un cúmulo de despropositos consolidados se contraponen a lo que ocurría hace lustros, cuando escuchábamos: “¿Se ha tomado el abuelo las pastillas para la tensión?”, “niño, ven pronto que el abuelo tiene que comer a su hora”, “que no se entere el abuelo, que le vamos a comprar una camisa de franela muy calentita”, “niño, no molestes al abuelo que está viendo las noticias”. Es por todo ello que el abuelo se deprime y opta entre quedarse solo y llevar una vida de ermitaño, o llamar a Juan y Medio, con la suerte, en el mejor de los casos, de no tocarle una Jacoba, epicénicamente hablando, ya que de lo contrario, el abuelo podría optar por salir a la calle, con ojos desencajados, con una broly de 9 milímetros en la mano (aunque sea de fogueo), alardeando a la voz de “¡Cuidado con el abuelo que soy un mojahidin, pariente de los de puertourracooo!”
Sandra Portero Torres / Santa Elena

Castillos y batallas en las faldas de Sierra Morena

En las tierras altas de Jaén se desarrollaron tres batallas claves para entender la historia de Europa desde la antigüedad hasta el siglo XIX
El mar de olivos tiene un encanto especial. Esta parte de  Andalucía en la que nos encontramos da mucho de sí. Pero miren que, pese a los indudables encantos que atesora, Jaén siempre ha estado un poco al margen de toda esa riada de viajeros de toda índole que visitan cada año Andalucía. Y la verdad es que no se explica. Aquí hay naturaleza, historia, cultura, gastronomía… Falta mar, eso sí, pero para eso está el enorme océano de verde pálido que tapiza el campo jiennense. Nos cuentan que en los últimos años, la  campaña Turismo Interior emprendida por las autoridades autonómicas y municipales ha dado importantes frutos y que cada vez son más los que se quedan en vez de pasar de largo por la autovía que conecta el centro peninsular con la famosísima costa andaluza. Eso está bien. Denota buen gusto. Da a entender que hay una fracción cada vez más grande de viajeros y viajeras que buscan algo diferente.

Esta es tierra de mucha historia. No hay más que echar un vistazo curioso a ambos lados de cualquier carretera para darse cuenta de ello. Abundan las torres y castillos que nos hablan de aquellos difíciles siglos de frontera entre musulmanes y cristianos, pero también hay un extenso legado que nos habla de otros pueblos como los íberos, los cartagineses, los romanos o los visigodos que también dejaron su impronta en un territorio crucial que servía de nexo entre La Meseta y Andalucía. Para los amantes de la Arqueología y la Historia esta provincia es, sencillamente, un paraíso.

Hace unos días visitábamos Cástulo, la antigua ciudad romana que sirvió de capital de toda esta zona sureste de La Península y que fue escenario de la batalla que decidió la suerte de Cartago en la Segunda Guerra Púnica. Hasta bien poco, la enorme meseta en la que se asientan los restos de esta megápolis que hunde sus raíces en el bronce final no era más que un montículo en el que sobresalía algún resto aislado. Hoy, después de varias campañas de trabajo de los ‘escarbadores’, pueden verse ya las primeras huellas de importancia. Para colmo tenemos suerte. Nos sirve de ‘cicerone’ el sorprendente Ginés, un chaval de apenas 18 años que tiene en estas piedras nobles su gran pasión. Guiados por él descubrimos los bellísimos mosaicos del templo, la traza de las principales vías o las delicadas estructuras de las Termas. “Yo soy el friki de mis amigos. A ellos les gusta irse de fiesta y a mí ver monumentos”, señala.

Lo vive de manera especial y no para de contar cosas, aportar datos y aclarar dudas. Un crack en toda regla. Un ‘rara avis’. De su mano se van levantando los muros de Cástulo y lo que parece una meseta desolada sólo adornada con los restos de un viejo torreón almohade se convierte en una de las ciudades más antiguas de España. Una de las sorpresas del lugar es el espectacular ‘ Mosaico de los Amores’, descubierto en 2012, y, sin duda alguna, uno de los mejores de la España romana. Para los que quieran indagar aún más en la presencia romana en la región queda la visita obligada al Museo Arqueológico de Linares, depositario de la mayor parte del material arqueológico recuperado hasta la fecha en el yacimiento. Otro atractivo del lugar es poder ver el trabajo de los arqueólogos; Cástulo está en pleno proceso de excavación y cada verano es un regalo de nuevos descubrimientos. De seguro que este yacimiento se convertirá en uno de los más importantes de España en unos años.

Decíamos que Cástulo fue el escenario del ‘macht point’ de la Segunda Guerra Púnica. Estas tierras de la Comarca de Sierra Morena, al norte de Jaén, siempre vivieron con tensión los encontronazos de las grandes potencias de su época. Roma y Cartago se dieron de tortas por aquí y muchos siglos después otros muchos utilizaron este corredor vital que posibilita unir Andalucía y Castilla como recurrente campo de batalla.

El  Centro de Interpretación de la Batalla de las Navas de Tolosa también ha abierto hace unos años. En un paraje situado a los pies de Sierra Morena (a escasos kilómetros de Despeñaperros y junto a Santa Elena), los cristianos dieron el golpe definitivo a los musulmanes que, desde el año 711, ocupaban gran parte de la España actual. Aunque la presencia de los mahometanos se extendió hasta la toma de Granada en 1492, esta batalla campal en la que participaron 20.000 musulmanes y 12.000 cristianos, certificó la muerte a largo plazo de Al-Andalus el 16 de julio de 1212.

Fue una larga y dolorosa agonía. En este pequeño museo te haces una idea muy fiel de los preparativos, causas, consecuencias y desarrollo de esta batalla. Un balconcillo colgado a bastantes metros de altura te permite ver el escenario de la lucha, pero el frío cortante de la sierra nos obliga a escondernos. El paisaje es, sencillamente, sobrecogedor. El bosque tupido que se extiende desde Santa Elena hasta las cimas de Sierra Morena te impide imaginar el drama que vivieron miles de hombres hace ya casi 800 años. Aún siguen apareciendo numerosos restos de la batalla. Miles de puntas de flecha, espadas, cascos, herraduras y otros artefactos del macabro ingenio militar aguardan a los arqueólogos.
Pero es que aún hay más. A principios del siglo XIX, Napoleón contaba sus batallas a campo abierto por victorias y la sombra de un imperio francés se extendía por toda Europa. España luchaba, en un momento crítico de su historia, por mantener su independencia como nación. El 19 de julio de 1808, las tropas francesas y españolas se encontraron en las inmediaciones de Bailén, esto es, a apenas unos kilómetros de los escenarios de Cástulo y Las Navas de Tolosa. Dicen que fue un día sangriento y que más de 40.000 personas se enfrentaron bajo un sol de justicia. Aquella jornada supuso la primera derrota de un ejército de Napoleón y un impulso decisivo para que España ganara, en 1814, la guerra contra Francia. El  Museo de la Batalla de Bailén nos lleva a aquellos días de verano para explicarnos los pormenores de la lucha.

Tres batallas decisivas en apenas unos kilómetros cuadrados. A eso hay que unir espacios naturales de belleza sublime, conjuntos monumentales Patrimonio de la Humanidad, una buena colección de castillos medievales y atalayas de vigilancia y una gastronomía para quitarse el sombrero en la que reina el mejor aceite de oliva que se produce en el mundo. Todos estos atractivos patrimoniales, que tienen que ver con la importancia estratégica de este paso natural entre Castilla y Andalucía, se han agrupado en una imponente  Ruta de los Castillos y Las Batallas que recorre los principales puntos de estas tierras de Jaén. La más desconocida de las provincias andaluzas y, sin duda alguna, una verdadera sorpresa para los que se atreven a pasar unas vacaciones diferentes.


Autovía de Andalucía Salida 257        Santa Elena     Tel: (+34) 953 664 178
Web: www.castillosybatallas.es
Horario: M-S: 10.00-14.00 y 17.00-20.00; D 10.00-14.00 y 15.30-18.30

Acceso desde Linares JA-4102 en dirección a Torreblascopedro.   Tel: (+34) 953 609 389
Web: www.juntadeandalucia.es/cultura/castulo
Horario: M-S 9.00-14.00 y 16.00-19.00

C/General Echagüe, 2      Tel: (+34) 953 60 93 89 / 953 60 93 81
Horario: M: 14.30 - 20.30; X-S: 9.00-20.30; D y F: 9.00-14.30.

C/Benito Pérez Galdós, 19       Tel: (+34) 953 678 394     E-mail: cibbailen@ayto-bailen.com
Horario: De octubre a mayo X, V, S y D 10.00 - 14.00 y 17.00 – 20.30. De junio a septiembre: X, V, S y D 10.00 – 14.00 y 18.30 - 22.00.

domingo, 1 de febrero de 2015

Acaba la tendencia a la baja del precio de los carburantes

Fin a más de 2 meses de gratas sorpresas para los conductores. La tendencia a la baja en el precio de los carburantes de automoción se rompió esta semana cuando, según los datos aportados por el Boletín Petrolero de la Unión Europea, el valor se incrementó hasta un 0,3% con respecto a la pasada y, de media, se paga a 1,06 euros el litro en el caso del gasóleo y 1,12 en el de la gasolina.

A pesar del pequeño aumento que se produjo en los últimos días, los que utilizan el coche pueden respirar, todavía, tranquilos. Así, para los vehículos que se surten de gasoil el aumento, de acuerdo con este último informe, es de un 0,19% con respecto a la semana pasada, si bien es todavía un 3,9% más económico que a principios de 2015. Si se tiene en cuenta el precio de la gasolina, con impuestos incluidos, resulta un 0,36% más caro que hace 7 días, pero un 2,61% más barato que a comienzos de año. También son “buenas” las noticias si se tienen en cuenta los valores del mismo periodo de hace un año. En este sentido,  el diésel vale un 20,91% menos y la gasolina está a un 19,29% por debajo. Asimismo, según el último estudio del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, en la provincia de Jaén, en diciembre de 2014 el litro costaba 1,16 euros para el primer carburante y 1,22 para el segundo. Además, según las cifras que facilita este departamento, en la actualidad —con venta al público y no restringida a determinados clientes— se pueden encontrar estaciones de servicio “económicas”, que están por debajo de la media. Es el caso de algunas gasolineras en Santa Elena, Guarromán o Marmolejo, donde el gasoil se vende a 1,04 euros, o en Jaén, con precios de hasta 1,03, y Beas de Segura, con 1,02 el litro de este combustible.
Por tanto, repostar —a pesar del último repunte— es más barato que hace un mes o que hace un año. Si se tienen en cuenta los datos del Boletín Petrolero de la UE, llenar un depósito de gasóleo de un coche con una capacidad de 55 litros cuesta en estos momentos, de media, 58,3 euros, 16,5 menos que hace aproximadamente un año, mientras que si es de gasolina el precio es de 61,6, 15,95 euros por debajo.
Por otro lado, el abaratamiento de los carburantes en los últimos tiempos provocó también que el IPC cerrara el mes de enero con una caída del 1,4%, según publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE). Si se confirma este dato adelantado en unos días, se trataría del primer descenso registrado en un mes de enero de toda la serie histórica del INE, que comenzó en 1960.

Rachas de noventa kilómetros por hora “revolucionan” la provincia

El soplido del viento desveló a una multitud de jiennenses, sobre todo a partir de las cinco y media de la mañana. Resultó difícil conciliar, de nuevo, el sueño por el ruido que producían cables, tejas, ramas, persianas, carteles y hasta contenedores. Las rachas de hasta noventa kilómetros por hora hicieron que la noche fuera muy complicada por toda la provincia y que los problemas siguieran durante el resto de la jornada. De hecho, según los datos aportados por el servicio de Emergencias del 112 Andalucía, por el viento se registraron, hasta las cinco de la tarde, cuarenta y seis llamadas. Jaén fue, después de Almería, la que concentró mayor número de incidencias. Así, según apuntaron desde el 112, en Jaén el suceso más destacado se produjo por un accidente en la carretera JF-7038, en el término de Segura de la Sierra, por un árbol caído y en el que un agente de Medio Ambiente sufrió heridas.

El grueso de las incidencias fue a partir de las seis de la mañana, con caída de tejas, ramas, carteles y alguna antena de televisión por la provincia. En concreto, las alertas se dieron en 32 municipios y se vio afectada, sobre todo, la red secundaria de carreteras por obstáculos en la vía por desprendimientos de árboles, cables y elementos arrastrados por el viento. Ocurrió en la A-6204 en Santo Tomé, en la A-401 en Úbeda, la A-319, a su paso por Siles, la JA-918, en Segura de la Sierra, y la A-306 en el kilómetro 31, a la altura de Porcuna. En Mengíbar y en Los Villares también la preocupación llegó por los cortes de luz y en la aldea de Cotorríos cayó un pino y subió el nivel el río. Alcalá la Real, Albanchez de Mágina, Andújar, Baeza, Beas de Segura, Bélmez de la Moraleda, Cabra del Santo Cristo, Ibros, Jaén, Jódar, Hornos, La Guardia, La Higuera, La Iruela, Linares, Marmolejo, Montizón, Navas de San Juan, Porcuna, Quesada, Santiago de la Espada, Santo Tomé, Siles, Úbeda, Villanueva de la Reina, Villarrodrigo y Villanueva del Arzobispo fueron otros de los municipios con incidencias, según el 112. 
El temporal causó más de un susto, como en Fuerte del Rey, donde se llegó a caer un muro, o en la sierra de Cazorla, donde turistas tuvieron difícil el tránsito debido a ramas en el suelo. En Mogón la preocupación se debió a la crecida del río Aguascebas y en Baeza, por ejemplo, la calle Federico García Lorca estuvo cortada por el desprendimiento de una enorme rama del Parque de Leocadio Marín. En Villacarrillo, además, un árbol se vino abajo en el Parque Capagrana y cortó la calle inferior, mientras que en Iznatoraf una rama cortó, parcialmente, el tránsito de vehículos por una de las carreteras que da acceso. De igual modo, en Villanueva del Arzobispo, durante la madrugada, la Policía Local atendió veinte requerimientos. Hubo caídas de árboles, algún muro, cableado de tendido eléctrico y tapas de alcantarillas levantadas, así como cortes de luz, como ocurrió en el municipio villacarrillense.
Las rachas máximas, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se registraron en Jaén, con 91 kilómetros por hora, seguidos de Santa Elena (90), Andújar (75), Arroyo del Ojanco y Villanueva del Arzobispo (72). Con respecto a la capital, se observaron incidencias por todos los barrios. Bancos de madera volcaron en el Parque del Bulevar, al igual que contenedores. Un cartel se vio en el suelo en Fuente del Alamillo y una parte del techado de la Plaza de los Perfumes también se desprendió. Los Bomberos no lo tuvieron fácil en esta jornada. Intervinieron en zonas como la Alameda de Adolfo Suárez, con retirada de ramas, y quitaron una puerta de grandes dimensiones que obstaculizaba la calzada en el Camino de las Cruces. Hubo que asegurar una farola con riesgo de caída junto a la Diputación y quitar un cartel con peligro de derrumbe en Roldán y Marín, además de acordonar las calles Castilla y Maestro Bartolomé por el peligro de caída de tejas. 
La Aemet mantuvo activada la alerta naranja en la provincia por el aire y decretó el nivel amarillo por lluvia y nieve, en Cazorla y Segura. Según la Dirección General de Tráfico, las condiciones meteorológicas hicieron que la circulación fuese, por momentos, complicada en carreteras como la A-4, en Santa Elena, donde cayeron cerca de 30 litros por metro cuadrado y la A-44, cerca de Bailén, donde se contabilizaron 20. El agua también dejó, pasadas las 18:00 horas, 13 litros en Jaén, 15 en Linares, 22 en Villanueva del Arzobispo y 16 en Arroyo del Ojanco. Sin embargo, el temporal no fue muy duradero y hoy, según las previsiones de la agencia del Estado, todo regresa a la absoluta normalidad.