martes, 28 de enero de 2020

Un camión esparce su mercancía por la A-44

Diario Jaén 27/01/2020

El reventón de una rueda provocó que el vehículo llenase de productos de limpieza uno de los carriles

Un aparatoso accidente que dejó casi dos horas uno de los carriles de la A-44, en dirección Granada, cortado al tráfico. El reventón de una rueda provocó que un camión esparciese su mercancía sobre la vía. De esta forma, los productos de limpieza, como detergentes, quedaron esparcidos por un buen tramo de autovía y fueron muchos los coches que tuvieron que detenerse por ello. El suceso ocurrió alrededor de las once de la noche, en el kilómetro número cincuenta de la autovía A-44, es decir, cerca del municipio de La Guardia. Por suerte, el conductor no sufrió daño alguno, aunque sí se tuvo que cortar uno de los carriles hasta que se pudo retirar la carga lo suficiente como para restablecer la circulación. Algo que ocurrió cerca de las doce y media de la noche.












No es la primera vez que un camión vuelca en alguna de las carreteras de la provincia y derrama su mercancía, aunque, eso sí, parece ser el primero en el que son productos de limpieza. Por ejemplo, en marzo del año pasado, otro camión volcó en el kilómetro 252 de la autovía de Andalucía A-4, a su paso por el término municipal de Santa Elena y en pleno Parque Natural de Despeñaperros. El vehículo estaba cargado con veinticinco toneladas de cebada con destino a Cazalla de la Sierra (Sevilla), derrapó en una recta y su carga quedó esparcida por los carriles en dirección Sevilla. Parte de la cebada, incluso, cayó hasta la antigua carretera, bajo el enorme viaducto.
Un poco más lejos, en julio de 2018, también se produjo un accidente similar, aunque, en esta ocasión, lo que cargaba el camión eran sandías. De esta forma, con el accidente, que ocurrió entre Guarromán y Carboneros, el camión esparció su carga por la calzada. Los palets y las cajas de fruta quedaron sobre el asfalto, lo que obligó a cortar la circulación durante unas horas.

lunes, 13 de enero de 2020

El maullido del lince ibérico atrae la atención del mundo

Diario Jaén - Patricia González - 13/01/2020

   La época de celo del felino está en pleno auge, aunque llega algo más tímida.
   Con la época de celo del lince ibérico en pleno auge (empieza a mediados de diciembre y termina a finales de enero o principios de febrero), los felinos más característicos de la sierra jiennense se están mostrando algo tímidos. Y no, no es que les de vergüenza atreverse a “ligar”. Las temperaturas influyen significativamente en la fuerza con la que el lince entra en celo y, debido al clima más suave y la falta de lluvias que impera en estas semanas invernales, parece que sus llamadas para atraer y encontrar a una pareja no se escuchan con tanto vigor.

   Está siendo, por ello, uno de los celos más particulares de los últimos años. Así lo expone Francisco Martín, biólogo colaborador con organizaciones como SEO Birdlife o la empresa Birds&Lynx Ecotourism, donde trabaja como guía turístico junto a Inmaculada Muela. Martín, que está actualmente en pleno trabajo de campo para estudiar al lince en Jaén, cuenta que los animales no están muy activos porque, según explicaron desde el centro de cría del lince, no hay temperaturas bajas, sino más bien primaverales. De esta forma, el experto incide en que el frío y las lloviznas “gustan” más a los felinos y propician que su celo sea más activo. “Hemos buscado ejemplares y escuchamos a uno que maullaba tímidamente. Pero van como a asaltos, es un poco raro”, comenta.
   
   Eso sí, que los linces estén este año algo más “cortados” no evita que sean el centro de atención de todo el mundo. De hecho, en estas fechas el volumen de turistas nacionales e internacionales aumenta significativamente en las zonas serranas donde habita este animal, principalmente la Sierra de Andújar y Sierra Morena. Son muchas las personas que llegan a la provincia jiennense con el deseo de poder ver a uno de los ejemplares emblema de la península, pues en su época de celo son más fáciles de localizar, ya que normalmente se mimetizan muy bien con el entorno. Esto hace que diciembre y enero sean meses con mucha actividad turística y, por ende, con repercusión económica positiva en algunos municipios de Jaén, sus hoteles o sus empresas de turismo. En Santa Elena, el Mesón de Despeñaperros es uno de esos negocios que notan un incremento especial en el número de clientes cuando llega el celo del lince. Tanto es así que desde el mismo afirman que muchos turistas eligen primero la ruta por Despeñaperros (que ellos mismos anuncian) para ver al lince y, luego, alojarse en el mesón.

   En esta línea, cabría analizar si el aumento de presencia humana afecta o no a la reproducción del lince ibérico. Y, sobre este asunto, Francisco Martín es claro: “El animal está en celo haya o no gente”. Vamos, que cuando el hambre aprieta, ya se sabe. Pero el biólogo hace un inciso clave, y es que las interacciones humanas sí pueden afectar negativamente en el proceso cuando hay exceso de gente. Y no solo eso, Martín explica que hay ciertas zonas, como ocurre en partes de la Sierra de Andújar, donde se ve con facilidad al lince y en las que pueden reunirse hasta “200 personas con sus correspondientes coches”, causando impactos negativos. Además, indica que suelen ser zonas sin protección por parte de agentes medioambientales o del Seprona, y “si la gente tiene buena fe, respeta al animal, pero hay otros que no lo respetan y pueden afectar al apareamiento del animal”.

   Por ello, el experto defiende la urgente necesidad de regular estos espacios naturales. “Si hay zonas con lince y en las que, además, se juntan cientos de visitantes, se debería regular el paso de personas y vehículos para proteger a la especie, porque a día de hoy no hay presencia de agentes de Medio Ambiente o del Seprona en estos lugares”, sentencia. Los motivos son claros y, de hecho, Martín detalla que, incluso, ha visto a personas correr detrás de los linces para hacerles fotos. “Necesitamos pautas. Puede que se hayan hecho miradores, que están muy bien, pero no hay aparcamientos adaptados y los coches se juntan en hilera en los caminos, lo que hace que muchas personas acaben atravesando fincas privadas”, dice.

   Respecto a la población del lince en la provincia jiennense, Francisco Martín detalla que, en la zona de Andújar, se encuentra estable. No obstante, apunta que, como este animal es territorial y todas las “zonas buenas” ya están cogidas por los machos dominantes, se está viendo cómo algunos ejemplares se han desplazado hasta otras zonas de la provincia donde, desde hacía años, no había registros de esta especie. “En la provincia de Jaén, la población de linces va en crecimiento y están colonizando otras zonas como La Loma, por Úbeda, o la Cruz en Linares”, sostiene, a la vez que subraya que los linces son conscientes de que están en zonas más urbanizadas, por lo que en estos lugares se dejan ver menos y son más cautos. Aunque, de esto, también se desprende una parte negativa. Al ser zonas en las que no hay una protección especial del entorno, el furtivismo no está igual de controlado. “Vemos ejemplares que aparecen y luego desaparecen, por lo que intuimos que los están matando bien a tiros o con lazo”, lamenta Martín, quien defiende que se debería de poner protección a estos nuevos territorios de hábitat del lince.

   Por otro lado, el experto recuerda que el proyecto Iberlince ya llegó a su fin el pasado año, pero se quiere volver a recuperar con nuevos objetivos. Entre ellos, estaría de nuevo la protección y recuperación de la especie para conseguir alejarla del peligro de extinción, así como tratar de unir las poblaciones que hay en Jaén con las que se encuentran repartidas por la península (sobre todo, Castilla-La Mancha, Andalucía y Portugal) con el fin de acabar con la endogamia, uno de los problemas genéticos que más puede afectar a la óptima evolución de una especie. Estas conexiones podrían beneficiar, de igual forma, a que el felino recupere territorios en los que hace años se cazó hasta que se extinguió. Francisco Martín comenta sobre este asunto que el lince es, normalmente, una especie muy confiada, por lo que era fácil de cazar. “Ha evolucionado como un superdepredador, ya que no tenía competidores naturales, por lo que no tienen miedo al hombre. Pero no son peligrosos, de hecho, no hay registros de ataques a personas”, especifica.

   En lo referente al balance de muertes (no naturales) de linces ibéricos, al menos 23 fueron atropellados en 2019 en Andalucía, según los datos que contabilizó la World Wildlife Fund for Nature (WWF), que también indicó que, en el ámbito nacional, las muertes por esta causa se elevan a 35, lo que supone una mortalidad en torno al 5%. Así lo indicó el coordinador de conservación de WWF, Luis Suárez, quien incidió en que se trata de cifras que no afectan al crecimiento, pero advirtió de que, a diferencia de años anteriores, en el pasado ejercicio detectaron varios casos “puntuales” de furtivismo, tanto en Andalucía como en Castilla-La Mancha, por lo que alerta de que es preciso estar atentos. En este sentido, cabe recordar que en 2018 murieron al menos 27 atropellados, un dato que se elevó hasta los 31 ejemplares en 2017. En cuanto a los puntos negros en las carreteras, Suárez celebró que se avanzara en las modificaciones en la A-4, Madrid-Sevilla, en la provincia sevillana, pero aún quedan pendientes intervenciones en esta autovía a la altura de Ciudad Real. También indicó que, en la N-420, se registraron dos atropellos el año pasado, pero señaló que ya están en marcha los planes. Por su parte, WWF destacó que el año 2019 fue “positivo” para la recuperación del lince ibérico, ya que a falta de datos definitivos, la población lincera incorporó a unos 150 nuevos ejemplares este año tanto en España como en Portugal, lo que supone un aumento del 22,40%, según sus estimaciones. Suárez apuntó que el balance de 2019 es también “positivo” para los linces, ya que la población se estima entre 820 y 830 ejemplares.

TURISMO . CRECE EL INTERÉS POR CONOCER AL FELINO CONEJOS . REMITEN LOS CASOS DE ENFERMEDADES
   El principal alimento del lince ibérico es el conejo. No obstante, este roedor ha visto mermada enormemente su población debido a dos graves enfermedades: la mixomatosis y la hemorrágica vírica, que afectaron enormemente a la especie en los últimos años. De hecho, este pasado brote provocó una gran mortandad tanto en conejos adultos como en jóvenes. Sin embargo, tal y como explica el biólogo Francisco Martín, parece que en la actualidad la población de conejo se ha recuperado en algunos sitios y está “bastante estable” en la sierra y con buenos datos en zonas de la campiña y el olivar, donde ahora se están asentando los linces. “Ya no hay bajadas bruscas en el número de ejemplares como otros años porque parece que los conejos se están haciendo autoinmunes”, señala. Eso sí, advierte de que, en un tiempo, los virus mutarán y volverá a haber mucha mortandad.

FURTIVISMO . LA CAZA PUEDE BENEFICIARSE DEL LINCE
   Con el cambio de hábitat de algunos ejemplares de lince a zonas con menor protección han aparecido más casos de furtivismo y Francisco Martín expone que uno de los focos puede estar en que estos animales se introduzcan en cotos de caza, pues el propietario puede pensar que ya no se le permitirá cazar en él, pero no es así. Según explica Martín, si un lince entra en un coto de caza la actividad de este no ser restringe y, de hecho, subraya que la presencia de uno de estos animales hace que haya un mayor número de otras especies objetivo de la caza. “Los cazadores se benefician de la presencia del lince porque hacen que haya más conejos y perdices, y hay estudios recientes que lo demuestran, ya que hacen que desaparezcan otros depredadores”, indica. Sin embargo, lamenta que este mensaje no haya llegado a los furtivos, lo que hace que este felino no termine de asentarse totalmente en las nuevas zonas que está colonizando en la provincia.

jueves, 2 de enero de 2020

Agricultura trabaja para impulsar el empleo en los montes públicos de Despeñaperros

   La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía trabaja para impulsar el empleo a través de la gestión de los montes públicos del Parque Natural de Despeñaperros, en el marco del Plan de Gestión Integral de los Montes Públicos de Sierra Morena de Jaén (PGI). Así lo puso de manifiesto la delegada territorial, Soledad Aranda, durante la sesión de la Junta Rectora del Parque Natural Despeñaperros, que tuvo lugar el pasado día 18 de diciembre.

    Según la memoria del año 2018, que se dio a conocer en el encuentro, el PGI generó en este espacio natural un movimiento económico de 766.424 euros en licitaciones de distintos aprovechamientos, con una contratación con empresas por valor de 146.810 euros y una venta de productos de un total de 619.614 euros. El capítulo de inversiones aportadas por la Consejería, a lo que se sumó la reversión de parte de los beneficios obtenidos a través del PGI, ascendió a 581.000 euros, con la generación de un total de 6.697 jornales directos.

   Durante la sesión de la Junta Rectora también se abordó la conmemoración del 30 aniversario del parque natural, que ha supuesto la organización de diversas actividades como la celebración de rutas, Jornadas sobre biodiversidad y sobre patrimonio histórico y cultural.

   La memoria de actividades y resultados del año anterior indica un incremento en número de visitantes e inversiones respecto a años anteriores, así como la consolidación del nuevo Centro de Visitantes Llano de las Américas como elemento dinamizador del espacio protegido.

   El parque natural apuesta por el ecoturismo, con un modelo de gestión que permita la reversión de grandes masas de pinares coetáneos de repoblación hacia bosques mixtos en los que la encina, el quejigo y el alcornoque tomen el protagonismo, tal y como marcan los objetivos de la Red Natura 2000 y del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural Despeñaperros.

   Además, en la Junta Rectora se analizaron las principales amenazas que se ciernen sobre este espacio, en el que el elevado riesgo de incendios, la sequía y el debilitamiento de las masas forestales por el cambio climático han de ser afrontadas sin demora. Los criterios científicos y técnicos indican que el empleo sostenible de la economía verde es la herramienta adecuada para estas amenazas, teniendo además capacidad de generar biodiversidad a través de la mejora de los hábitats y las especies.

   Finalmente, durante la sesión se expuso una previsión de inversiones para el parque en el año 2020 a través de diferentes proyectos que pondrá en marcha la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible.