sábado, 21 de julio de 2012

Un centenar de personas evoca la Batalla de las Navas

21.07.12 - 00:28 - J. A. GARCÍA- MÁRQUEZ
El Grupo de Estudios Vilcheños y los Ballesteros de la Vera Cruz han realizado una excursión al Paso de La Losa para conmemorar el VIII centenario de la Batalla de Las Navas de Tolosa y de la Toma de Vilches. La ruta senderista, en la que participó un centenar de personas, tuvo por punto de partida el Centro de Visitantes de la Naturaleza en Santa Elena. A partir de ahí y a lo largo de un recorrido aproximado de 2,5 kilómetros de baja dificultad ya que sólo hubo que salvar un desnivel de 100 metros, los caminantes alcanzaron el ancestral Paso de la Losa, camino natural que atraviesa Sierra Morena. La importancia histórica de este camino, radica en que tradicionalmente ha sido el paso natural de Sierra Morena desde Castilla hacia Granada por lo que podría haber sido la ruta elegida inicialmente por el ejército cristiano para enfrentarse al almohade en Las Navas de Tolosa. Posteriormente, sin embargo, los reyes cristianos optaron al parecer por el Paso del Rey, más al norte, por sus características orográficas y para explotar el factor sorpresa.
Actividades
La excursión formaba parte del grueso de actividades desarrolladas en Vilches para conmemorar el octavo centenario de la importante contienda. Entre ellas se encontraban las conferencias del General Agustín Alcázar que disertó sobre los 'Antecedentes y preámbulos de la Batalla' y la charla de la profesora de la Universidad de Granada, Sonia Villar, que incidió en el mismo tema. Se efectuó, además, la presentación oficial de los Trofeos de la Batalla que se custodian en el templo parroquial de San Miguel, expuestos en una nueva vitrina en la que Diputación ha invertido 11.000 euros, y el Deán de la Catedral de Jaén, Francisco Juan Martínez, disertó sobre 'La restauración eclesiástica de Jaén tras la Batalla'.
Los actos tuvieron su continuación con una recepción de la Cofradía de Ballesteros de la Vera Cruz a un grupo de personas procedentes del Santuario de Nuestra Señora de Rocamadour, situado en el departamento francés de Lot; un concierto de música medieval a cargo de Syntagma Musicum; un viaje a Santa Elena para participar en la actividad 'Órdenes Militares' y un concierto de música sefardí en Vilches. Por último, fue leída la proclama de la toma de Vilches, se procedió al izado de bandera en el Castillo y se realizó un homenaje a los trofeos.

jueves, 19 de julio de 2012

Allá por Despeñaperros

El pasado lunes, día 16, se cumplieron ochocientos años de la batalla de las Navas de Tolosa, uno de los más grandes acontecimientos bélicos de la Historia de España. La leyenda radica el nombre del desfiladero por el que trascurre la ruta más significativa del más acá al más allá de Andalucía, en el proceder de las huestes cristianas contra el invasor musulmán: llamábanse "perros" a los infieles que estaban siendo despeñados por aquellos riscos tan bellos, sin embargo, cuando se contemplan en paz. Como quiera que los adjetivos fieles e infieles dependen de los puntos de vista: son fieles los de por aquí e infieles los de por allí, conviene aclarar que en este trance los infieles eran los musulmanes.
España, la península toda, así como ya se llamaba entonces y antes de que los árabes y otras etnias del islam asentaran sus reales en su suelo, estaba tratando de recuperar su identidad y sus tradiciones civiles y religiosas, cuando los reyes de Castilla, Alfonso VIII, de Aragón, Pedro II, y de Navarra, Sancho VII, concentraron sus fuerzas en Toledo para terminar; empezar a terminar, más bien; el trabajo de reparación que se iniciaría en Covadonga un mes de mayo de poco menos de tres siglos antes, cuando un noble visigodo conocido por Don Pelayo, primo del rey Rodrigo, que sobrevivió al desastre del Guadalete (Wadi Lakka, para los hermanos musulmanes), con apenas tres centenares de paisanos empezó a dar guerra preparando los caminos que terminaron de recorrer los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, el día 2 de enero de 1492, recuperando Granada y poniendo el fruto que la nomina, a manera de guinda, en el escudo de España.
Los musulmanes comenzaron a replegarse pensando en volverse a las tierras de sus ancestros. Andalucía heredó el nombre árabe de lo que era poco menos que la Hispania romana o la Iberia griega y el castellano adaptó un buen puñado de voces a su toponimia y terminología. Con las Navas de Tolosa se inicia el definitivo tramo del proceso que devolvería al territorio su configuración natural: antropológica, religiosa, geográfica y culturalmente.
Seis siglos después de fecha tan decisiva; ignorada en la práctica por la Junta de Andalucía y celebrada modesta pero vigorosamente, por los ayuntamientos jienenses de La Carolina y Santa Elena con la estimable colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores y la insólita ausencia de la Casa Real; Cádiz y La Isla acogerían la promulgación de la Carta Magna con la que se le dio el portazo a los absolutismos, los fascismos y las dictaduras situándolos jurídicamente fuera de contexto. Lo que, por manifiesta incompatibilidad, jamás habría sido posible con el islam al día y en activo.

La Batalla de las Navas de Tolosa: El día de la Reconquista

ABC.es 16/07/2012
También era lunes aquel 16 de Julio de 1212 y como hoy hacía un calor infernal a pie de Sierra Morena, cuando la España cristiana propinó un duro golpe a los musulmanes en la Batalla de las Navas de Tolosa, decisiva en la Historia de España. Tanto, que hay quien habla de aquel 16 de julio de hace ocho siglos como el día D de la Reconquista.
Castellanos, aragoneses y navarros dejaron atrás sus peleas territoriales y sus disputas de linaje para unirse frente a las tropas de la Media Luna que capitaneaba Muhammad An-Nasir, más conocido por los cristianos como Miramamolín. El califa almohade había reunido un poderoso ejército, se cree que de hasta 200.000 hombres, con la intención de barrer de la península a los reinos cristianos y completar así la obra que su padre inició años atrás en la batalla de Alarcos.
A Alfonso VIII de Castilla aún le dolía esa derrota sufrida veinte años atrás (1195) y ante la caída del castillo de Salvatierra, que suponía la amenaza musulmana sobre Toledo, solicitó la ayuda del Papa Inocencio III, que llamó a la cruzada contra los musulmanes, y logró que Pedro II de Aragón y Sancho VII El Fuerte de Navarra le secundaran en su ofensiva. Faltó el rey de León Alfonso IX, pero sí acudieron sus caballeros.
El 14 y 15 de julio de 1212 ya estaban dispuestos en el campo de batalla más de 100.000 musulmanes dirigidos por el califa y unos 70.000 cristianos, entre castellanos, aragoneses, navarros, portugueses, cruzados franceses, además de maestros del Temple y de San Juan. Se estima que murieron unos 20.000 árabes y 12.000 cristianos. Fue una de las batallas más sangrientas y más trascendentes de la Edad Media. «No se la cita como una de las grandes batallas de la historia del mundo y seguramente ellos no fueron conscientes que habían destrozado al Islam, pero realmente fue el principio de su fin», aseguró a Efe Francisco Rivas, director sectorial del Mundo Islámico y Cuestiones Religiosas en la Asociación de Geopolítica GIN y autor del libro «1212. Las Navas».
.El ejército cristiano se había ido reuniendo durante el verano de 1212 y avanzó hacia el sur al encuentro de las huestes almohades, que les doblaban en número. Cuenta la tradición que un pastor guió a los cristianos en su paso por Despeñaperros para así poder atacar a los moros por la espalda. Llegó a las Navas, a cuatro kilómetros de lo que hoy es Santa Elena, el viernes 13 de julio y después de dos días de escaramuzas, los cristianos decidieron atacar. El vizcaíno don Diego López II de Haro capitaneó la primera carga de las tropas cristianas. Los musulmanes intentaron repetir la estrategia que tan buenos resultados les había dado en Alarcos, simulando una retirada para contraatacar con sus mejores soldados después. Los cristianos se lo esperaban y la segunda línea de combate estaba preparada, pero no era suficiente para hacer frente al ejército almohade.
En ese decisivo momento, los tres reyes cristianos al frente de sus hombres se lanzan a la batalla en una carga que resultó imparable. El rey Sancho VII de Navarra, con los doscientos caballeros navarros se dirigieron directamente hacia la tienda roja de Al-Nasir, que guardaban los imesebelen, la Guardia Negra procedente de Senegal, que se enterraban en el suelo y se anclaban con grandes cadenas, para luchar o morir. Según la tradición, Sancho VII el Fuerte rompió las cadenas, que se incorporarían después al escudo de Navarra junto a la esmeralda del turbante del califa, que logró huir a Jaén. Miramamolín moriría un año después de la derrota.
Cuentan que tras la batalla, en la tarde del 16 de julio de hace hoy ocho siglos, Alfonso VIII recorrió junto al Arzobispo de Toledo, don Rodrigo Jiménez de Rada, el terrible escenario de la carnicería. De este botín se conserva el pendón de Las Navas en el Monasterio de Las Huelgas en Burgos, considerado el mejor tapiz almohade en España. En la iglesia de San Miguel Arcángel de Vilches se conserva la Cruz de Arzobispo de don Rodrigo, una bandera, una lanza de los soldados que custodiaban a Miramamolín y la casulla con la que el arzobispo ofició misa el mismo día de la batalla de las Navas de Tolosa.
Los prisioneros árabes fueron llevados a construir la fortaleza de Calatrava la Nueva.
Tras la victoria en las Navas, Alfonso VIII conquistó después Navas, Vilches y Baño, Baeza y Úbeda... El empuje cristiano fue ya imparable.

miércoles, 11 de julio de 2012

Navas de Tolosa (1212-2012); por Luis Alejandre

La Razon 11 Julio 12 - - Luis Alejandre                         
Con la prudencia que exige el manejar fechas en temas históricos, estos días conmemoramos los ocho siglos de una batalla que ha pasado –entre la realidad y el mito– a ser un referente en nuestra historiografía: la de las Navas de Tolosa librada el 16 de julio de 1212. Es importante no sólo por el resultado de una victoria de coaligadas tropas cristianas sobre las almohades, sino por su repercusión y sus consecuencias. Los reinos cristianos andaban aún organizando cruzadas –entre la Cuarta y la Albigense– impulsadas por el Papa Inocencio III, que utilizaba como armas para conseguir adhesiones desde el premio de «la condonación de todos los pecados» hasta la amenaza de la excomunión. Hablamos de comienzos del siglo XIII, dividido nuestro territorio en no siempre avenidos reinos –Castilla, Aragón, Navarra, León y Portugal– luchando contra el califato almohade que, desde mediados del siglo anterior, integró unas debilitadas taifas. Este imperio almohade, tras consolidarse en una muy extensa zona del norte de África, –de Marrakech a Trípoli–, dominaba media Península desde el sur de Lisboa hasta Valencia, Islas Baleares incluidas. El movimiento religioso y político nacido en el Atlas marroquí a comienzos del siglo XII proclamaba el dogma de la unidad divina y sus miembros seguían estrictamente prescripciones coránicas. Las fronteras con los reinos cristianos, especialmente la castellana, fluctuaban al sur del Tajo. La defensa de estas líneas se encomendaron a los Templarios y posteriormente a las Ordenes Militares: Calatrava y Santiago en Castilla, Alcántara en León. En una de estas fluctuaciones, Alfonso VIII era derrotado en Alarcos en 1195 viéndose obligado a solicitar una tregua y al pago de vasallaje. Un año después, tras tres meses de duro asedio, caía en poder de los almohades el castillo de Salvatierra, sede central de la Orden de Calatrava. Peligraba Toledo. Éste fue el detonante que obligó a unir fuerzas. Inocencio III llamó a la guerra santa . Parte de la cristiandad europea se movilizó; en la Península, Aragón y Navarra se comprometieron a apoyar a Castilla, algo que no hicieron León y Portugal. En mayo de 1212 se concentraban en Toledo los contingentes, sus tres reyes al frente: Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón, Sancho VII de Navarra. La unión de fuerzas permitió iniciar la contraofensiva. Se recuperó Malagón, Calatrava, Alarcos, Caracuel, Benavente y Piedrabuena. Pero llegados a las primeras estribaciones de Sierra Morena, el Paso de Losa ocupado por los almohades, cerraba Despeñaperros, al sur del cual , en la actual Santa Elena, acampaba el ejército califal. En una situación de difícil y encajonado repliegue, un pastor se ofreció para guiar a los fuerzas cristianas por una ruta alternativa que les llevaría al contacto con el enemigo y permitirían lo que tácticamente se llama fijarlo. La sorpresa, la acción de conjunto y el ímpetu, les llevaron a la victoria. En pocas semanas, «explotando el éxito», conquistaban Vilches, Ferral, Baños, Tolosa, Baeza y la misma Úbeda.

De la necesidad de glorificar la gesta nació el mito. El pastor llegó a ser confundido con un ángel o con el mismo Santiago, hoy desprendido de su ancestral apellido «matamoros». Y se magnificaron las bajas enemigas –entre setenta y cien mil muertos según las cartas de la época, recogidas por algunos historiadores– cuando contendían como mucho, diez o doce mil combatientes por bando. Al contrario, las bien tratadas y victoriosas huestes de los tres reyes católicos y sus obispos adjuntos, no pasarían de doscientos muertos en ningún caso. Todos sabemos que las guerras las describen los victoriosos, pero es tiempo de ser objetivos. Lo cierto es que la ciudad de Toledo quedó protegida; que Castilla ganó una posición dominante ante el papado y los demás reinos cristianos; que se aceleró la caída de los almohades; que se controlaba, por último, Despeñaperros y el acceso al valle del Guadalquivir.

La liturgia romana dedicó desde entonces la fecha del 17 de julio a la conmemoración de la festividad del Triunfo de la Cruz, en memoria de Las Navas. Alfonso VIII, que moriría dos años después, demostró no sólo ser un hombre de acción, sino también un hábil diplomático. Dejaba sentadas las bases que conducirían al final de la Reconquista, aunque quedaban cerca de tres siglos de dura lucha. Del palenque que protegía a Al-Nasir, el «miramamolín» almohade, se llevó Sancho VII las cadenas que desde entonces constituyen el escudo de Navarra. La batalla de las Navas de Tolosa constituye indiscutiblemente el mejor ejemplo de que de la unión hace la fuerza y de que los valores –en este caso prioritariamente los cristianos– aportan un importante plus al esfuerzo común. Reflexionar hoy sobre lo que significó esta victoria –fe, unidad , esfuerzo, liderazgo– es, en mi opinión, más que necesario.

sábado, 7 de julio de 2012

Portugal premia al biólogo Miguel Ángel Simón por su labor de conservación del lince ibérico en C-LM y otras CCAA


El director del Programa Life Lince, Miguel Ángel Simón, ha sido galardonado con el Premio Internacional Terras sem Sombra, en la categoría de conservación de la biodiversidad, por la labor que desempeña para conservar y recuperar el lince ibérico, el felino más amenazado del mundo. El premio será recogido este sábado en la ciudad portuguesa de Grândola.

El director del Programa Life Lince, Miguel Ángel Simón, ha sido galardonado con el Premio Internacional Terras sem Sombra, en la categoría de conservación de la biodiversidad, por la labor que desempeña para conservar y recuperar el lince ibérico, el felino más amenazado del mundo. El premio será recogido este sábado en la ciudad portuguesa de Grândola.

A través de un comunicado de prensa se ha transmitido que la concesión de este galardón tiene "el objetivo de reconocer el trabajo que realiza desde hace años este biólogo de la Junta de Andalucía, a favor de la conservación de la naturaleza y de las especies en peligro de extinción".

Asimismo, el premio que concede el departamento de Patrimonio Histórico Artístico de la Diócesis de Beja (Portugal), será entregado este sábado en la ciudad de Grândola, en el Bajo Alentejo portugués, por el secretario de Estado adjunto al Primer Ministro, Carlos Moedas.

De este modo, se busca reconocer "el papel" que ha ejercido para involucrar a los propietario de fincas y asociaciones en la conservación del lince ibérico. Este galardón está dotado con una obra de arte de un artista luso y de un diploma acreditativo.

El Premio Internacional Terras sem Sombra lo otorga el departamento de Patrimonio Histórico y Artístico de la diócesis de Bejas, en el ámbito del Festival Terras sem Sombra de Música Sacra. Este premio se considera como "uno de los más prestigiosos de Portugal y se concede anualmente en las categorías de música, patrimonio histórico y conservación de la naturaleza".

Además, junto con Miguel Ángel Simón han sido galardonados también la soprano Dimitra Theodossiou, en la modalidad de música, y María Helena Mendes Pinto, conservadora jubilada do Museu Nacional de Arte Antigua, en la categoría de patrimonio histórico. El acto ha contado con la presencia del director general de Gestión del Medio Natural, Javier Madrid.

DESARROLLO DEL PROYECTO LIFE 'IBERLINCE'
El proyecto europeo Life para la recuperación de la distribución histórica del Lince Ibérico en España y Portugal, 'Iberlince', que está coordinado por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, tiene un carácter transnacional donde participan administraciones, empresas, asociaciones y organizaciones no gubernamentales con el objetivo común de aumentar las poblaciones de este felino y de recuperar para la especie territorios de la Península Ibérica, en los que antes tuvo presencia Extremadura, Castilla-La Mancha y Portugal.

En el marco de este proyecto se ha producido la reproducción en libertad de la primera hembra nacida en cautividad y liberada en la zona jiennense del valle del río Guarrizas.

De este modo, el ejemplar, de nombre Granadilla y procedente del centro de cría en cautividad 'La Olivilla' que tiene la Junta de Andalucía en Santa Elena (Jaén), fue liberada en 2010 junto a su hermana de camada, Grazalema, en el área de reintroducción del lince ibérico en el valle del río Guarrizas, lugar donde donde ha sido localizada ahora con cuatro cachorros de tres meses de edad.

Cabe destacar que en el año 2004 se iniciaron los trabajos de selección de áreas potenciales para la reintroducción del lince ibéricos mediante una selección SIG, trabajos de campo y encuestas de actitud dirigidas a la población local (Iesa).

Estos trabajos dieron como resultado la selección de dos zonas de reintroducción en Andalucía: Valle del río Guadalmellato (Córdoba) y Valle del río Guarrizas (Jaén).

A pesar de ello, a previsión de inicio de las reintroducciones establecida en el proyecto Life era sólo para una zona, lo adelantado del trabajo realizado y la buena situación social y biológica de ambas zonas, ha facilitado que pudieran iniciarse las reintroducciones en ambas zonas en el marco del Proyecto Life.

De este modo, en diciembre de 2009 se iniciaron las sueltas en el Valle del río Guadalmellato (Córdoba) y en diciembre de 2010 en el Valle del río Guarrizas (Jaén).

Bomberos de Jaén analizan la seguridad en los túneles de Despeñaperros

Ayer se mantuvo una reunión sobre el terreno, tal y como pedían los profesionales, aunque Subdelegación asegura que desde mayo está todo definido.
Ayer se celebraba, en el Centro de Control de Túneles, en Santa Elena, una reunión del Plan de Autoprotección y Evacuación de los Túneles. Desde la subdelegación aseguraban que se trata de una reunión más «de todas las que se establecen para el desarrollo y la actualización de cualquier plan de emergencia». Pero en ella estuvieron presentes los bomberos de La Carolina, del parque de Linares, los de Valdepeñas y Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), la Guardia Civil de Tráfico, la Jefatura Provincial de Tráfico, representantes del ministerio de Fomento, miembros del 112, representantes de la Diputación Provincial y miembros de la Unidad de Protección Civil de la Subdelegación del Gobierno.

jueves, 5 de julio de 2012

La Diputación colaborará para que las Navas de Tolosa “luzcan” el fin de semana

Dipujaen 5/Jul/12

La Diputación colaborará para que las Navas de Tolosa “luzcan” el fin de semana en que se celebra el centenario de la batalla

La diputada de Empleo, Promoción y Turismo y el alcalde carolinense suscriben un acuerdo para que se lleve a cabo una recreación, un espectáculo musical y se engalanen las calles.

La Diputación Provincial de Jaén y el Ayuntamiento de La Carolina han suscrito esta mañana un protocolo dirigido a que, como ha explicado la diputada de Empleo, Promoción y Turismo, Ángeles Férriz, “las Navas de Tolosa y La Carolina luzcan durante el fin de semana del 14 al 16 de julio, cuando se conmemora el octavo centenario de esta batalla”. La responsable de Turismo de la Diputación, que ha firmado este acuerdo con Francisco José Gallarín, alcalde de La Carolina, ha explicado que esta colaboración se traducirá en que la Administración provincial “financiará algunas de las actuaciones que se desarrollarán ese fin de semana, como la recreación de la batalla y un espectáculo de danza contemporánea ideado por la compañía Kata Kanona para la celebración de este aniversario, además de que facilitará el material necesario para el engalanamiento de la población de las Navas de Tolosa”.

Ángeles Férriz ha subrayado que “la intención de la Diputación era organizar directamente estos actos, pero el Ayuntamiento de La Carolina nos trasladó su interés en hacerlo y como nos debemos a los ayuntamientos aceptamos su propuesta y por eso estamos firmando este protocolo que posteriormente se convertirá en un convenio de colaboración”. En este sentido, la diputada ha querido dejar claro que “para nosotros no hay más batalla que la de las Navas de Tolosa, de ahí que hayamos aceptado el planteamiento que nos ha hecho el consistorio carolinense, porque lo que nos interesa es que saquemos rentabilidad a este 800 aniversario que no se cumple todos los días, que sea un día grande, pero también el inicio de una etapa en la que atraigamos a más visitantes a la comarca porque eso redundará en beneficio de la economía local y provincial, de los bares, los restaurantes y los hoteles”.

Para darle más realce a esta efeméride, la diputada de Empleo, Promoción y Turismo ha recordado que “pedimos al resto de los municipios que celebran actividades dentro del Plan de Animación de la Ruta de los Castillos y las Batallas que dejaran libre este fin de semana, para que todo el protagonismo lo asuman Santa Elena, Vilches y La Carolina”, los tres municipios más vinculados a la contienda, pero Férriz ha incidido en que “aunque el momento central de la conmemoración será el fin de semana del 14 al 16, desde la Diputación llevamos más de dos años trabajando en este aniversario”.

De esta forma, Ángeles Férriz ha detallado algunas de las principales iniciativas que se han llevado a cabo para celebrar los 800 años de esta batalla, entre las cuales ha citado los conciertos dedicados a esta época dentro del Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza o los ofrecidos en colaboración con el Conservatorio de Jaén; la dedicación de la Muestra Gastronómica de la provincia a esta efeméride; la publicación de los libros de Juan Eslava Galán o José Antonio Trujillo, la exposición sobre la contienda en el Archivo Histórico Provincial, las acciones promocionales realizadas en Toledo o Navarra y el congreso internacional acerca de la batalla que tuvo lugar en abril.

Por su parte, Francisco José Gallarín ha mostrado su “satisfacción porque al final se haya firmado este protocolo con el que se reconoce la singularidad de este octavo centenario que, aunque la Diputación lo ubique dentro de la Ruta de los Castillos y las Batallas, tiene su peculiaridad, por eso hemos llegado a este acuerdo que beneficia a los ciudadanos”.