lunes, 13 de enero de 2020

El maullido del lince ibérico atrae la atención del mundo

Diario Jaén - Patricia González - 13/01/2020

   La época de celo del felino está en pleno auge, aunque llega algo más tímida.
   Con la época de celo del lince ibérico en pleno auge (empieza a mediados de diciembre y termina a finales de enero o principios de febrero), los felinos más característicos de la sierra jiennense se están mostrando algo tímidos. Y no, no es que les de vergüenza atreverse a “ligar”. Las temperaturas influyen significativamente en la fuerza con la que el lince entra en celo y, debido al clima más suave y la falta de lluvias que impera en estas semanas invernales, parece que sus llamadas para atraer y encontrar a una pareja no se escuchan con tanto vigor.

   Está siendo, por ello, uno de los celos más particulares de los últimos años. Así lo expone Francisco Martín, biólogo colaborador con organizaciones como SEO Birdlife o la empresa Birds&Lynx Ecotourism, donde trabaja como guía turístico junto a Inmaculada Muela. Martín, que está actualmente en pleno trabajo de campo para estudiar al lince en Jaén, cuenta que los animales no están muy activos porque, según explicaron desde el centro de cría del lince, no hay temperaturas bajas, sino más bien primaverales. De esta forma, el experto incide en que el frío y las lloviznas “gustan” más a los felinos y propician que su celo sea más activo. “Hemos buscado ejemplares y escuchamos a uno que maullaba tímidamente. Pero van como a asaltos, es un poco raro”, comenta.
   
   Eso sí, que los linces estén este año algo más “cortados” no evita que sean el centro de atención de todo el mundo. De hecho, en estas fechas el volumen de turistas nacionales e internacionales aumenta significativamente en las zonas serranas donde habita este animal, principalmente la Sierra de Andújar y Sierra Morena. Son muchas las personas que llegan a la provincia jiennense con el deseo de poder ver a uno de los ejemplares emblema de la península, pues en su época de celo son más fáciles de localizar, ya que normalmente se mimetizan muy bien con el entorno. Esto hace que diciembre y enero sean meses con mucha actividad turística y, por ende, con repercusión económica positiva en algunos municipios de Jaén, sus hoteles o sus empresas de turismo. En Santa Elena, el Mesón de Despeñaperros es uno de esos negocios que notan un incremento especial en el número de clientes cuando llega el celo del lince. Tanto es así que desde el mismo afirman que muchos turistas eligen primero la ruta por Despeñaperros (que ellos mismos anuncian) para ver al lince y, luego, alojarse en el mesón.

   En esta línea, cabría analizar si el aumento de presencia humana afecta o no a la reproducción del lince ibérico. Y, sobre este asunto, Francisco Martín es claro: “El animal está en celo haya o no gente”. Vamos, que cuando el hambre aprieta, ya se sabe. Pero el biólogo hace un inciso clave, y es que las interacciones humanas sí pueden afectar negativamente en el proceso cuando hay exceso de gente. Y no solo eso, Martín explica que hay ciertas zonas, como ocurre en partes de la Sierra de Andújar, donde se ve con facilidad al lince y en las que pueden reunirse hasta “200 personas con sus correspondientes coches”, causando impactos negativos. Además, indica que suelen ser zonas sin protección por parte de agentes medioambientales o del Seprona, y “si la gente tiene buena fe, respeta al animal, pero hay otros que no lo respetan y pueden afectar al apareamiento del animal”.

   Por ello, el experto defiende la urgente necesidad de regular estos espacios naturales. “Si hay zonas con lince y en las que, además, se juntan cientos de visitantes, se debería regular el paso de personas y vehículos para proteger a la especie, porque a día de hoy no hay presencia de agentes de Medio Ambiente o del Seprona en estos lugares”, sentencia. Los motivos son claros y, de hecho, Martín detalla que, incluso, ha visto a personas correr detrás de los linces para hacerles fotos. “Necesitamos pautas. Puede que se hayan hecho miradores, que están muy bien, pero no hay aparcamientos adaptados y los coches se juntan en hilera en los caminos, lo que hace que muchas personas acaben atravesando fincas privadas”, dice.

   Respecto a la población del lince en la provincia jiennense, Francisco Martín detalla que, en la zona de Andújar, se encuentra estable. No obstante, apunta que, como este animal es territorial y todas las “zonas buenas” ya están cogidas por los machos dominantes, se está viendo cómo algunos ejemplares se han desplazado hasta otras zonas de la provincia donde, desde hacía años, no había registros de esta especie. “En la provincia de Jaén, la población de linces va en crecimiento y están colonizando otras zonas como La Loma, por Úbeda, o la Cruz en Linares”, sostiene, a la vez que subraya que los linces son conscientes de que están en zonas más urbanizadas, por lo que en estos lugares se dejan ver menos y son más cautos. Aunque, de esto, también se desprende una parte negativa. Al ser zonas en las que no hay una protección especial del entorno, el furtivismo no está igual de controlado. “Vemos ejemplares que aparecen y luego desaparecen, por lo que intuimos que los están matando bien a tiros o con lazo”, lamenta Martín, quien defiende que se debería de poner protección a estos nuevos territorios de hábitat del lince.

   Por otro lado, el experto recuerda que el proyecto Iberlince ya llegó a su fin el pasado año, pero se quiere volver a recuperar con nuevos objetivos. Entre ellos, estaría de nuevo la protección y recuperación de la especie para conseguir alejarla del peligro de extinción, así como tratar de unir las poblaciones que hay en Jaén con las que se encuentran repartidas por la península (sobre todo, Castilla-La Mancha, Andalucía y Portugal) con el fin de acabar con la endogamia, uno de los problemas genéticos que más puede afectar a la óptima evolución de una especie. Estas conexiones podrían beneficiar, de igual forma, a que el felino recupere territorios en los que hace años se cazó hasta que se extinguió. Francisco Martín comenta sobre este asunto que el lince es, normalmente, una especie muy confiada, por lo que era fácil de cazar. “Ha evolucionado como un superdepredador, ya que no tenía competidores naturales, por lo que no tienen miedo al hombre. Pero no son peligrosos, de hecho, no hay registros de ataques a personas”, especifica.

   En lo referente al balance de muertes (no naturales) de linces ibéricos, al menos 23 fueron atropellados en 2019 en Andalucía, según los datos que contabilizó la World Wildlife Fund for Nature (WWF), que también indicó que, en el ámbito nacional, las muertes por esta causa se elevan a 35, lo que supone una mortalidad en torno al 5%. Así lo indicó el coordinador de conservación de WWF, Luis Suárez, quien incidió en que se trata de cifras que no afectan al crecimiento, pero advirtió de que, a diferencia de años anteriores, en el pasado ejercicio detectaron varios casos “puntuales” de furtivismo, tanto en Andalucía como en Castilla-La Mancha, por lo que alerta de que es preciso estar atentos. En este sentido, cabe recordar que en 2018 murieron al menos 27 atropellados, un dato que se elevó hasta los 31 ejemplares en 2017. En cuanto a los puntos negros en las carreteras, Suárez celebró que se avanzara en las modificaciones en la A-4, Madrid-Sevilla, en la provincia sevillana, pero aún quedan pendientes intervenciones en esta autovía a la altura de Ciudad Real. También indicó que, en la N-420, se registraron dos atropellos el año pasado, pero señaló que ya están en marcha los planes. Por su parte, WWF destacó que el año 2019 fue “positivo” para la recuperación del lince ibérico, ya que a falta de datos definitivos, la población lincera incorporó a unos 150 nuevos ejemplares este año tanto en España como en Portugal, lo que supone un aumento del 22,40%, según sus estimaciones. Suárez apuntó que el balance de 2019 es también “positivo” para los linces, ya que la población se estima entre 820 y 830 ejemplares.

TURISMO . CRECE EL INTERÉS POR CONOCER AL FELINO CONEJOS . REMITEN LOS CASOS DE ENFERMEDADES
   El principal alimento del lince ibérico es el conejo. No obstante, este roedor ha visto mermada enormemente su población debido a dos graves enfermedades: la mixomatosis y la hemorrágica vírica, que afectaron enormemente a la especie en los últimos años. De hecho, este pasado brote provocó una gran mortandad tanto en conejos adultos como en jóvenes. Sin embargo, tal y como explica el biólogo Francisco Martín, parece que en la actualidad la población de conejo se ha recuperado en algunos sitios y está “bastante estable” en la sierra y con buenos datos en zonas de la campiña y el olivar, donde ahora se están asentando los linces. “Ya no hay bajadas bruscas en el número de ejemplares como otros años porque parece que los conejos se están haciendo autoinmunes”, señala. Eso sí, advierte de que, en un tiempo, los virus mutarán y volverá a haber mucha mortandad.

FURTIVISMO . LA CAZA PUEDE BENEFICIARSE DEL LINCE
   Con el cambio de hábitat de algunos ejemplares de lince a zonas con menor protección han aparecido más casos de furtivismo y Francisco Martín expone que uno de los focos puede estar en que estos animales se introduzcan en cotos de caza, pues el propietario puede pensar que ya no se le permitirá cazar en él, pero no es así. Según explica Martín, si un lince entra en un coto de caza la actividad de este no ser restringe y, de hecho, subraya que la presencia de uno de estos animales hace que haya un mayor número de otras especies objetivo de la caza. “Los cazadores se benefician de la presencia del lince porque hacen que haya más conejos y perdices, y hay estudios recientes que lo demuestran, ya que hacen que desaparezcan otros depredadores”, indica. Sin embargo, lamenta que este mensaje no haya llegado a los furtivos, lo que hace que este felino no termine de asentarse totalmente en las nuevas zonas que está colonizando en la provincia.

jueves, 2 de enero de 2020

Agricultura trabaja para impulsar el empleo en los montes públicos de Despeñaperros

   La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía trabaja para impulsar el empleo a través de la gestión de los montes públicos del Parque Natural de Despeñaperros, en el marco del Plan de Gestión Integral de los Montes Públicos de Sierra Morena de Jaén (PGI). Así lo puso de manifiesto la delegada territorial, Soledad Aranda, durante la sesión de la Junta Rectora del Parque Natural Despeñaperros, que tuvo lugar el pasado día 18 de diciembre.

    Según la memoria del año 2018, que se dio a conocer en el encuentro, el PGI generó en este espacio natural un movimiento económico de 766.424 euros en licitaciones de distintos aprovechamientos, con una contratación con empresas por valor de 146.810 euros y una venta de productos de un total de 619.614 euros. El capítulo de inversiones aportadas por la Consejería, a lo que se sumó la reversión de parte de los beneficios obtenidos a través del PGI, ascendió a 581.000 euros, con la generación de un total de 6.697 jornales directos.

   Durante la sesión de la Junta Rectora también se abordó la conmemoración del 30 aniversario del parque natural, que ha supuesto la organización de diversas actividades como la celebración de rutas, Jornadas sobre biodiversidad y sobre patrimonio histórico y cultural.

   La memoria de actividades y resultados del año anterior indica un incremento en número de visitantes e inversiones respecto a años anteriores, así como la consolidación del nuevo Centro de Visitantes Llano de las Américas como elemento dinamizador del espacio protegido.

   El parque natural apuesta por el ecoturismo, con un modelo de gestión que permita la reversión de grandes masas de pinares coetáneos de repoblación hacia bosques mixtos en los que la encina, el quejigo y el alcornoque tomen el protagonismo, tal y como marcan los objetivos de la Red Natura 2000 y del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural Despeñaperros.

   Además, en la Junta Rectora se analizaron las principales amenazas que se ciernen sobre este espacio, en el que el elevado riesgo de incendios, la sequía y el debilitamiento de las masas forestales por el cambio climático han de ser afrontadas sin demora. Los criterios científicos y técnicos indican que el empleo sostenible de la economía verde es la herramienta adecuada para estas amenazas, teniendo además capacidad de generar biodiversidad a través de la mejora de los hábitats y las especies.

   Finalmente, durante la sesión se expuso una previsión de inversiones para el parque en el año 2020 a través de diferentes proyectos que pondrá en marcha la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Paisajes del paso de Despeñaperros

La Vanguardia 28/12/2019
   Desfiladero de paredes abruptas, con grandes desniveles, muy utilizado por el hombre a lo largo de la historia, al ser paso natural de la Sierra Morena y punto de conexión
   “En la vuelta de vacaciones de Andalucía a Catalunya, de copiloto en el coche”. Así realizó Francisco Zamorano García este reportaje fotográfico sobre el paso de Despeñaperros que ha querido compartir en Las Fotos de los Lectores de La Vanguardia.
   El Parque natural de Despeñaperros es un desfiladero y espacio natural protegido situado en el municipio de Santa Elena, al norte de la Provincia de Jaén, en la comunidad autónoma de Andalucía, y excavado por el río Despeñaperros.
   Fue declarado Parque natural por la Junta de Andalucía por sus valores geológicos, paisajísticos, así como por su flora y fauna destacables, y cuenta con una extensión de 7.649 hectáreas.
   Se trata de un desfiladero de paredes abruptas, con desniveles de más de 500 m de altura y muy utilizado por el hombre a lo largo de la historia, al ser paso natural de la Sierra Morena y punto de conexión principal entre Andalucía y la Meseta por Castilla-La Mancha.
   Por Despeñaperros han pasado históricamente importantes vías de comunicación, tanto por carretera, con la autovía del Sur, como por ferrocarril.
   El acceso ferroviario era el más importante a toda Andalucía (a excepción de la línea Mérida-
Sevilla) hasta 1992, con la construcción de la línea de alta velocidad Puertollano–Córdoba (90 km al oeste).

viernes, 27 de diciembre de 2019

Trece municipios consiguen ganar vecinos mientras la provincia pierde casi cinco mil en un año


   Martos y Mengíbar aumentan sus habitantes en un año; otras grandes urbes como la capital, Linares, Úbeda, Alcalá la Real o Andújar no escapan de la sangría demográfica.   
   España vaciada o no, la provincia de Jaén continúa perdiendo habitantes año tras año. Como si de un 'déjà vu' se tratara y sin que nada apunte a un cambio de tendencia a corto o medio plazo. Imaginen el estadio de La Victoria lleno hasta la bandera, después otro igual y luego otro. Esa es la gente que ha 'desaparecido' de la provincia en los últimos siete años:como para llenar tres campos de fútbol del Real Jaén. Más que toda la población actual de Andújar o de Úbeda borrada del mapa por culpa de la sangría demográfica que desde hace años reduce los habitantes de Jaén en torno a cinco mil por ejercicio.

    Así lo corrobora la Revisión del Padrón Municipal publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con fecha a 1 de enero de 2019 (último dato oficial), que sitúa la población total de la provincia de Jaén en 633.564 habitantes, 4.535 menos que un año antes. Si se compara con los que había en 2010 son 37.197 menos.

    Ni siquiera las grandes urbes de la provincia como Jaén capital, Linares, Andújar, Úbeda o Alcalá la Real se libran de la sangría demográfica. Todas pierden población salvo Martos y Mengíbar. De los 97 municipios de la provincia 13 ganan habitantes, 83 pierden y uno se mantiene (Bélmez de la Moraleda, 1.567).

    Desde 2010 se han perdido más habitantes de los que tienen Andújar o Úbeda mientras Andalucía gana.

  En el caso de la capital se queda en 112.299 vecinos (-458), sumando también nueve años consecutivos de descenso (3.791 menos desde 2010, cuando tenía 116.790). Linares, que en 2006 llegó a tener 61.452 habitantes, cuenta con 57.414 habitantes (-397 que un año antes y -4.038 que hace década y media), Andújar con 36.793 (-320), Úbeda con 34.345 (-257) y Alcalá la Real con 21.605 (-103).

    Otros con un número importante de los que ven menguar sus censados son Bailén con 17.667 (-153), Baeza con 15.841 (-61), La Carolina con 15.261 (-45), Torredelcampo con 14.247 (-88), Torredonjimeno con 13.696 (-35), Mancha Real con 11.264 (-58), Villacarrillo con 10.726 (-69) y Alcaudete con 10.498 (-60).

    Chequé bebé, servicios...
   Entre los trece que consiguen ir contra la corriente general y ganar población destaca Hinojares con 401 personas (+66), tras quejarse del último dato del INE que no reflejaba la realidad del municipio (cuenta con políticas sociales como un cheque de 500 euros para las familias con niños para gasto en farmacia o el pago a vecinos que trabajan parte del año en las Islas Baleares de la mitad del traslado si siguen empadronados y han llegado extranjeros de Norteamérica, según su alcalde). También sobresale La Guardia de Jaén, que supera la barrera de los cinco mil (5.011, +46). El municipio del área metropolitana jienense ha multiplicado su población por 2,5 en veinte años y es el que tiene una mayor renta per cápita.

   Del mismo modo crecen Martos cuenta con 24.215 (+8), Mengíbar con 9.941 (+14), Los Villares con 6.014 (+34), Chiclana de Segura con 965 (+3), Escañuela con 950 (+1), Higuera de Calatrava con 619 (+3), Montizón con 1.725 (+9), Noalejo con 1.970 (+22), Pegalajar con 2.919 (+3), Santiago de Calatrava con 699 (+2) y Segura de la Sierra con 1.790 (+8).

    Para luchar contra la despoblación los ayuntamientos han tirado en muchos casos de ingenio y de chequera, con ayudas a la natalidad, el conocido cheque-bebé. Alguno incluso se ha erigido promotor de viviendas, haciendo muchas, entregadas a buen precio a quienes cumplan unos requisitos, al igual que el suelo industrial. Otros se benefician de su cercanía con la capital, como La Guardia o Los Villares, con buenos servicios y un sector inmobiliario mucho más económico. En el caso de Martos además es uno de los focos industriales de la provincia gracias al sector del plástico.

   19 pueblos en riesgo
   Diecinueve de los 97 municipios de la provincia están en riesgo de extinción, según la Federación Española de Municipios y Provincias, al contar con menos de mil habitantes (Aldeaquemada, Benatae, Carboneros, Cazalilla, Chiclana de Segura, Escañuela, Espeluy, Génave, Higuera de Calatrava, Hinojares, Hornos, Larva, Lupión, Iznatoraf, Santa Elena, Santiago de Calatrava, Torres de Albanchez, Villardompardo y Villarrodrigo).

   Andalucía ha ganado 29.832 personas en el padrón de 2018 y llega a los 8.414.240. En España recoge 47.026.208 censados frente a los 46.722.980 del año precedente.

lunes, 16 de diciembre de 2019

Una década del Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa

   La conmemoración se abre con un concierto de la Sinfónica Ciudad de Jaén

  El Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa cumple diez años de atención al público. Por ello, durante los próximos meses la Diputación Provincial de Jaén y el propio espacio expositivo realizarán una serie de actividades y acciones para conmemorar esta trayectoria, en la que cientos de personas visitaron el espacio cultural, ubicado en Santa Elena.

   La primera de las propuestas conmemorativas fue el concierto en el exterior del museo, en el que se interpretaron por parte de la Banda Sinfónica Ciudad de Jaén diferentes composiciones evocadoras del pasado del territorio sobre el que se produjo la batalla de las Navas de Tolosa, que allanó el camino a la conquista de Andalucía de mediados del siglo XIII.  
   En el programa musical se evocaron diferentes acontecimientos históricos de la zona: el paso de las tropas romanas por Despeñaperros durante la II Guerra Púnica, Los caballeros de Navarra que combatieron en la Batalla o se recordará al Reino de Granada que fué el último bastión musulmán en la Península Ibérica. Todo ello dirigido por el conocido director Pedro López Alvarez.

   El concierto empezó en torno a las doce y media del mediodía y duró alrededor de cuarenta minutos. Con acceso gratuito, la actividad reunió a asistentes entre los que se encontraba el diputado provincial de Turismo, Francisco Javier Lozano. La conmemoración de la efeméride concluirá en julio de 2020, en coincidencia con la época en la que ocurrió la Batalla de las Navas de Tolosa, durante el verano del año 1212. El programa se dará a conocer próximamente.

   Las modernas instalaciones del museo, abierto en 2009 están dedicadas a una fidedigna recreación de este trascendental enfrentamiento, que marcó el declive definitivo de la presencia islámica en España. El centro se ubica junto a la autovía A-4, junto a la salida hacia la carretera de Miranda del Rey. Tiene precios módicos y horarios amplios para adaptarse a la disponibilidad del visitante.

   Las dependencias se hallan en el Parque Natural de Despeñaperros y en sus salas exhiben, a través de múltiples audiovisuales y modernas escenografías de época, todos los aspectos que rodearon aquel trascendental enfrentamiento. Pueden verse desde las caravanas de contingentes, hasta los campamentos de ambos ejércitos, pasando por una fidedigna reproducción de armas e indumentarias. Todo el material está elaborado desde el rigor histórico.