Esta Pagina dejara de Actualizarse en Marzo 2020

Esta Pagina dejara de Actualizarse en Marzo 2020

miércoles, 6 de mayo de 2015

La Aliseda despierta interés de inversores

El Ayuntamiento de Santa Elena y el estudio de arquitectos que tratan de 'revivir' el balneario están manteniendo encuentros con distintos grupos empresariales.

El Ayuntamiento de Santa Elena no cesa en su intento de conseguir revivir la Aliseda y convertirla el antiguo balneario en una infraestructura moderna, que atraiga al llamado turismo de salud. Está a la espera de que el Ministerio de Fomento de el visto bueno a una subvención con cargo al 1% Cultural, para cubrir cerca del 60 por ciento de la inversión. Pero mientras, «sabemos que es importante para que nos la concedan, que tengamos a una empresa privada interesada en el proyecto, y dispuesta a invertir el 40 por ciento restante», explica el alcalde de Santa Elena, Juan Caminero (PP), en cuyo término se encuentra el paraje natural de La Aliseda, de cuyas aguas, se creía antaño, que tenían propiedades curativas.

Para ello, tanto el Ayuntamiento, como el estudio de arquitectos de Sevilla que ha diseñado el proyecto del futuro balneario, están manteniendo encuentros con distintos grupos empresariales para darles a conocer la iniciativa. El primero de esos encuentros ha sido con un grupo empresarial madrileño, «aunque muy vinculado a Santa Elena porque tienen aquí una finca y varios negocios», y además conocen el turismo de salud, ya que acaban de invertir en este sector en la provincia de Málaga.

Comentan que también están a la espera de celebrar una reunión con la familia Gil Marín de Madrid, así como un grupo inversor de Jaén.
Caminero también está buscando apoyos entre otras administraciones. «Creemos que la Diputación Provincial podría apoyar el proyecto, porque así nos lo han hecho saber, igual que desde la Junta de Andalucía, de momento, nos han rechazado la ayuda».

«No paramos de trabajar en esto. El balneario sería la salvación del pueblo, y tenemos que sacarlo adelante».

Un siglo de historia

La Aliseda fue un reconocido balneario de aguas medicinales, que por circunstancias de la historia acabó desapareciendo. Ahora, un siglo más tarde, el Ayuntamiento y el estudio de arquitectos, dirigido por alguien muy vinculado a esta tierra, buscan la fórmula de hacerlo revivir. Es un proyecto ambicioso pero no imposible. Ya lo consiguieron entre los años 2001 y 2007 cuando llegaron a contar con una subvención del Ministerio de Fomento, con la cesión de los terrenos por parte de la Consejería de Medio Ambiente al Ayuntamiento de Santa Elena, a través de una permuta, y hasta con unos empresarios «procedentes de Almería» y dispuestos a invertir el dinero restante para levantar de nuevo el balneario, y gestionarlo.

¿Qué pasó? Nadie a ciencia cierta lo sabe, aunque todos señalan al equipo municipal de Gobierno de entonces, que no dio el espaldarazo último a esta infraestructura. Ahora, en torno a una década más tarde, el proyecto de rehabilitación, que ya elaboró en su día el estudio de arquitectura Campos Alcaide, sigue más que vigente. Su gerente, Antonio Campos, natural de Santa Elena, explica que la idea sería construir, en el espacio que ocupa la finca La Aliseda, un hotel con 58 habitaciones, un balneario, y un apartahotel con 28 bungalows.

La inversión necesaria ronda los 12,5 millones de euros y, según los cálculos del proyecto, que contempla además un estudio de viabilidad, supondría la creación de 43 empleos. Por eso desde el Ayuntamiento lo consideran la «salvación» de la localidad.

jueves, 5 de marzo de 2015

Los diez radares fijos que más multan en España

Ideal 5 marzo 2015
La A-6 que une el noreste de la península con Madrid cuenta con dispositivos que han emitido un mayor número de multas | El localizado en la A-4, en Despeñaperros, dirección Madrid, y el de Osuna, dirección Sevilla, forman parte de esta lista ‘negra’

Uno de los factores muy a tener en cuenta a la hora de emprender un viaje por carretera a día de hoy es el de los radares de tráfico, por ello se presenta la lista de los diez radares que más multan en España. Y es que el conductor suele mostrar respeto no solo por el asfalto y por la cantidad de kilómetros, sino también por la posibilidad de que, por una mala decisión, el viaje suponga un ‘pico’ más del esperado. Tras la implantación de la nueva normativa, todos los radares de tráfico serán visibles y además la DGT informará de su localización cada tiempo. A pesar de ello, cualquier medida a tomar puede resultar positiva. La primera, por supuesto, es respetar los límites de velocidad.

Si bien puede considerarse la existencia de cierto malestar en el ciudadano el hecho de encontrarse con este sistema en zonas donde el peligro es prácticamente nulo. A pesar de ello, lo idóneo es respetar la señalización en cualquier punto kilométrico del territorio ya que en el lugar menos esperado se puede encontrar la clásica cámara de tráfico.

En la actualidad, en España trabajan 800 fijos, 16 de tramo y ahora hasta los helicópteros que controlan el flujo desde el aire. Entre todos ‘facturan’ 700 millones de euros en sanciones cada doce meses sin contar la recaudación de los radares móviles.

Destaca el hecho de que Castilla y León, Extremadura y Navarra sean las regiones con menos dispositivos instalados, mientras que Cataluña, País Vasco y Madrid cuentan con un mayor número.

Lo cierto es que sorprendería la cantidad de multas que emiten los radares fijos en España, a pesar de estar avisados en la carretera. La lista de los diez dispositivos que más ‘cazas’ han llevado a cabo son los siguientes:

En la A-4, km 242-245, autovía que conecta el sur con Castilla – La Mancha, a su paso por Despeñaperros, en la provincia de Jaén, se encuentra el radar de tramo entre los puntos 242 y 245 sentido Madrid. Su límite es de 100 km/h en una carretera de relativa reciente apertura.

En la A-6, en León dirección Madrid se encuentra un radar fijo en el kilómetro 343. Además, en el kilómetro 529, ya en Lugo y también dirección a la capital encontramos otro dispositivo. En la capital lucense destaca el hecho de que se pueden encontrar hasta doce. Cabe destacar de la presencia de otra cámara en el kilómetro 470.

También en la A-6, en el km 56-49 se encuentra el conocido radar de tramo del Túnel de Guadarrama III que controla a quienes se dirigen en dirección Madrid entre el kilómetro 56,847 y el 49,263. Casi siete kilómetros de radar de tramo.

Ya en la Ruta de la Plata, la A-66 en el kilómetro 508 a su paso por Cáceres en dirección a Sevilla se ha convertido en el radar que más multas emite de toda Extremadura. En la A-5, en el kilómetro 179 en Navalmoral de la Mata se localiza otro dispositivo conocido por su capacidad para ‘cazar’ conductores.

Si nos centramos ahora en la parte oriental de la península, en el kilómetro 156 de la A-3 en dirección a Valencia se encuentra otro radar fijo a la altura de La Almarcha con limitación a 120 kilómetros por hora.

Finalmente, otros de los radares que más multan en España se encuentran en la A-92, en el kilómetro 83 a la altura de Osuna con dirección Sevilla. Su límite es de 100 km/h. En el kilómetro 88 de la A-23 a su paso por Teruel en dirección a Sagunto existe otro dispositivo que no pasa desapercibido y en la N-1, en el kilómetro 446 en Guipúzcoa, se encuentra un radar cuyo límite es de 80 kilómetros por hora en sentido Irún.

jueves, 26 de febrero de 2015

Los 10 radares más multones de las carreteras españolas

Los viales de nuestro país cuentan con unos 850 radares, entre fijos, móviles, de tramo y los helicópteros Pegasus, sumando en total unos dos millones de multas y más de 700 millones de euros de recaudación al año. El diario Qué nos revela, de entre la lista completa de cinemómetros españoles, cuáles son los 10 que más sancionan.

1. A-4, Jaén. P.K. 245-242 (sentido Madrid). Límite: 100 km/h.

El radar más ‘multón’ de nuestro país se encuentra en Despeñaperros, en Jaén, y es un radar de tramo. En total, son ya 14 los radares de tramos en nuestras carreteras, a la espera de los 30 que se van a colocar en el futuro en las vías secundarias españolas.

2. A-6, León. P.K. 343 (sentido Madrid). Límite: 120 km/h.

La carretera que une la capital con A Coruña cuenta con 20 radares, 25 si sumamos el tramo de autopista AP-6 a la altura de Guadarrama. Uno de los seis ubicados en la provincia de León es, sin duda, uno de los más sancionadores de nuestro país.

3. AP-6, Madrid. P.K. 56-49 (sentido Madrid). Límite: 100 km/h.

Si has entrado a Madrid por el Túnel de Guadarrama seguro que conoces este radar de tramo. Hablamos del que multa en dirección Madrid, con 7,6 km de longitud, ya que en dirección opuesta también opera otro radar de tramo.

4. A-66, Cáceres. P.K. 508 (sentido Sevilla). Límite: 120 km/h.

Este radar fijo instalado en la Ruta de la Plata a la altura de Cañaveral, y que atraviesa de norte a sur el lado oeste de nuestro país, registró tan sólo en los cinco primeros meses del pasado año 2014 un total de 3.544 sanciones. Y eso que Extremadura es una de las Comunidades Autónomas con menor número de radares.

5. A-3, Cuenca. P.K. 156 (sentido Valencia). Límite: 120 km/h.

Castilla La Mancha cuenta con cinco de los 25 radares que más multan en España, y el ubicado a la altura de La Almarcha –dirección Valencia– está en el Top 5.

6. A-6, Lugo. P.K. 529 (sentido Madrid). Límite: 120 km/h.

Volvemos a la Autovía del noroeste, la A-6, en este caso a la provincia de Lugo y más concretamente en las inmediaciones de Baamonde. La región gallega también tiene cinco de sus radares entre los 25 que más multan, y eso que allí ‘tan sólo’ trabajan un total de 12 radares.

7. A-92, Sevilla. P.K. 83 (sentido Sevilla). Límite: 100 km/h.

El conocido como radar de Osuna es el más implacable con los conductores en la provincia sevillana de un total de 31 repartidos por la región.

8. A-23, Teruel. P.K. 88 (sentido Sagunto). Límite: 120 km/h.

La Autovía de Mudéjar, a la altura de Teruel, se encuentra este radar que ocupa la octava posición de entre los más sancionadores. Y eso que recoge muchas quejas de conductores que dicen que este radar muchas veces está apagado. ¡Menos mal, entonces!

9. A-6, Lugo. P.K. 470 (sentido A Coruña). Límite 120 km/h.

De nuevo la A-6, y de nuevo la provincia de Lugo se lleva la palma. Este radar, situado en dirección a la ciudad gallega de A Coruña, también entra en el Top 10.

10. N-1, Guipúzcoa. P.K. 446 (sentido Irún). Límite: 80 km/h.

Este radar es el único de la lista de 10 que tiene su límite en menos de 100 km/h. Está situado a la altura de Andoain, en la provincia de Guipúzcoa, en un punto negro donde hace ya tiempo se registraron bastantes accidentes.

lunes, 23 de febrero de 2015

Descontento por un nuevo corte de luz en Santa Elena

Cabreo generalizado”. Con estas dos palabras define el alcalde de Santa Elena, Juan Caminero, la sensación que lo invaden a él y al resto de sus convecinos por el apagón.

El responsable municipal subraya que es la tercera vez que ocurre algo similar en un año. De acuerdo con su testimonio, el corte de luz duró desde las seis menos cuarto de la tarde del sábado hasta, prácticamente, la medianoche. Indica que se vieron afectadas una mil quinientas personas, entre las que se encuentran los residentes en el casco urbano, en el núcleo rural de Miranda del Rey, en Navas de Tolosa (La Carolina) y en las tres áreas de servicio. 
Según relata Caminero, en un primer momento, empresarios llamaron a la empresa suministradora que —asegura— les contestó que era una avería “de poca importancia”, por lo que se esperaba que el retorno a la normalidad fuera rápido. El munícipe santaelenero recalca que el flujo regresó al cabo de un rato “a 125”, por lo que algunos residentes optaron por encender aparatos. “Volvió con mucha fuerza al final, lo que fue un desastre”, dice el político. Él mismo está entre los damificado, ya que el ordenador de su hijo “se quemó”. Las consecuencias, de acuerdo con su testimonio, fueron numerosos electrodomésticos “echados a perder”. Aparte de eso, los empresarios, principalmente los hosteleros, se vieron perjudicados por la pérdida del contenido que había en los arcones congeladores. En opinión de Juan Caminero, hoy, cuando abran todas las instalaciones públicas, puede comprobarse el alcance real de los “destrozos” en aparatos.
Por otro lado, el alcalde subraya el impacto para los negocios y para el pueblo en general, ya que el sábado por la tarde a celebrarse una fiesta de Carnaval. La inesperada incidencia —agrega— ocasionó anulaciones de reservas y, por ejemplo, impidió que la caseta de la celebración abriera a su hora. Pone como ejemplo el hecho de que un conjunto que iba a actuar alrededor de las ocho de la tarde no pudo hacerlo hasta bien entrada la madrugada.
La máxima autoridad santaelenera adelanta que se presentará una denuncia porque ya es la tercera vez que hay un apagón prolongado en un año. “Las otras veces fueron el pasado 30 de diciembre y en el Carnaval de 2014”, especifica. Caminero manifiesta: “Entonces la compañía nos pidió disculpas, pero eso ya no vale. Pienso que lo hay detrás es el deterioro de las instalaciones eléctricas”. El objetivo del Ayuntamiento es que este tipo de situaciones no se den. Por ello, con la reclamación  los responsables muncipales intentan que se tomen medidas para mejorar el mantenimiento y garantizar un servicio de calidad.

El apagón complica la situación a una enferma

Las consecuencias del apagón de Santa Elena no se limitaron solo a los electrodomésticos. Las personas también se resintieron. Este es el caso de Hilaria González, una mujer de setenta y tres años, con un delicado estado de salud que la hace permanecer postrada en una cama. Según explican los familiares, el corte hizo que se desinflara el colchón eléctrico en el que permanece. Además, necesita respiración asistida. “Estuvo a punto de quedarse sin oxígeno. Estamos indignados, porque en diciembre ya pasó algo parecido”, asegura una nuera de la paciente.

miércoles, 18 de febrero de 2015

La Aliseda revive un siglo después


El Ayuntamiento y un estudio de arquitectura trabajan para recuperar el balneario que tanta fama tuvo en las primeras décadas del siglo XX

La Aliseda es hoy un paraje único, en el Parque Natural de Despeñaperros, a muy pocos kilómetros de Santa Elena, y con fácil acceso desde la autovía (A-4). Cuando llegue la primavera serán muchos los que, en fin de semana, acudan a darse un baño y a disfrutar de la naturaleza y de un día de campo en los merenderos que hay en la zona o en el quiosco instalado en este paraje, donde se puede probar la comida típica de esta parte de la provincia, en el límite con La Mancha.

Antiguo Balneario de La Aliseda ver fotogaleria en el enlace
Puede que muchos de esos visitantes recorran la zona sin saber que antes que ellos, también la pasearon los bisabuelos del Rey Felipe, abuelos de Juan Carlos de Borbón, o el presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, al igual que buena parte de la clase pudiente española de las primeras décadas del siglo XX.

La Aliseda fue un reconocido balneario de aguas medicinales, que por circunstancias de la historia acabó desapareciendo. Ahora, un siglo más tarde, el Ayuntamiento de Santa Elena y un estudio de arquitectura de Sevilla, dirigido por alguien muy vinculado a esta tierra, buscan la fórmula de hacerlo revivir. Es un proyecto ambicioso pero no imposible. Ya lo consiguieron entre los años 2001 y 2007 cuando llegaron a contar con una subvención del Ministerio de Fomento, con la cesión de los terrenos por parte de la Consejería de Medio Ambiente al Ayuntamiento de Santa Elena, a través de una permuta, y hasta con unos empresarios «procedentes de Almería» y dispuestos a invertir el dinero restante para levantar de nuevo el balneario, y gestionarlo.

Fomento dará la respuesta

¿Qué pasó? Nadie a ciencia cierta lo sabe, aunque todos señalan al equipo municipal de Gobierno de entonces, que no dio el espaldarazo último a esta infraestructura. Ahora, en torno a una década más tarde, el proyecto vuelve a surgir. El pasado mes de octubre, el actual alcalde de Santa Elena, Juan Caminero, se lo presentaba de nuevo al Ministerio de Fomento, y solicitaba una subvención, con cargo al 1% Cultural, que cubra el 60 por ciento de la inversión necesaria para reconstruir el balneario. Hasta el mes de abril o mayo no tendrán la respuesta. En paralelo, el proyecto de rehabilitación, que ya elaboró en su día el estudio de arquitectura Campos Alcaide, sigue más que vigente. Su gerente, Antonio Campos, natural de Santa Elena, explica que la idea sería construir, en el espacio que ocupa la finca La Aliseda, un hotel con 58 habitaciones, un balneario, y un apartahotel con 28 bungalows.

La inversión necesaria ronda los 12,5 millones de euros y, según los cálculos del proyecto, que contempla además un estudio de viabilidad, supondría la creación de 43 empleos.

«Si conseguimos la subvención de Fomento, y le sumamos la ayuda que pueda venir de otras administraciones como la Junta de Andalucía o la Diputación Provincial, estaríamos cubriendo más del 60 por ciento de la inversión», el resto quedaría en manos de un inversor privado, que sería quien lo gestionase», explica el alcalde, que asegura que la creación de esa cantidad de puestos trabajo sería «la solución al desempleo en nuestra localidad».
El balneario de la Aliseda no fue el único que desapareció conforme avanzaba el siglo XX, lo hicieron una buena parte de los que existían repartidos por todo el país. «A finales del siglo XIX, principios del siglo XX, los médicos eran como brujos, en muchos casos no podían saber con certeza que le ocurría a los pacientes, y por eso los mandaban a los balnearios, considerando ciertas aguas como medicinales. Muchos de los pacientes, los que no tuvieran una enfermedad seria, al estar en contacto con la naturaleza, relajados, y comiendo los productos propios de la tierra, se mejoraban, y así creció la fama de los balnearios», cuenta el arquitecto Antonio Campos.

El problema llegó cuando se generalizaron los antibióticos. «Los problemas de salud se solucionaban de forma más rápida y contundente y los balnearios entraron en decadencia, hasta que en los años 70 y 80, volvieron a ponerse de moda, pero ya como atractivo turístico y de ocio». Según Campos, a día de hoy «el 80 por ciento de los balnearios que desaparecieron están rehabilitados y funcionando».

CURIOSIDAD
El origen de las aguas medicinales de la finca
Fue a comienzos del siglo XVIII cuando los labriegos que trabajaban en la finca de La Aliseda descubrieron un caudal de agua que despedía muchas burbujas. Llamado en un principio Fuente Agria, por el gusto ácido del agua, la fama de sus virtudes curativas se fue extendiendo.

El médico Juan de Dios Ayuda fue el primero que registró por escrito el valor médico de esas aguas. «Conviene administrarla en los vicios de la digestión, flatulencias, vómitos, diarreas y lombrices...», dijo.

Esa fue una de las causas por las que el Marqués de la Rambla se construyó una casa allí, donde además plantó muchos álamos y levantó una fuente. En la casa se admitía a todos los que venían a tomar las aguas, mucho antes de que construyera el balneario.

Un poco de historia

En 1730, Rodrigo Pedro de Orozco, Marqués de la Rambla, se construyó una casa en este paraje, atraído por el carácter medicinal de sus aguas. Una propiedad, que acabó pasando a sus descendientes. Pero quien hizo de La Aliseda lo que llegó a ser fue José Salmerón y Amat. Este hombre, nacido en Almería en 1830 y procedente de una familia humilde, emigró a la provincia de Jaén y acabó instalándose en Úbeda, donde se dedicó a la manipulación de esparto, que tanto abundaba en la zona.

El negocio le fue bien y consiguió comprarse uno de los más blasonados palacios de Úbeda, subastado por una deuda, por la Hacienda Pública. Un buen día se presentó en su casa un hombre, que dijo ser pariente de los anteriores propietarios de ese palacio, y le ofreció comprárselo por lo que quisiera. Pero José Salmerón no pidió dinero. Sabía que ese hombre era el propietario de la finca La Aliseda, que él conocía bien porque había trabajado en las cercanas minas de La Carolina, y le ofreció cambiar el palacio por la finca. Y así se hizo.

Se trasladó hasta allí para trabajar en la minería, pero animado por los consejos de distinguidos médicos de la época, empezó a ser consciente de la riqueza de la zona y de sus posibilidades, y en 1907 construyó un elegante balneario y un hotel. Y hasta mediados de los años 30 del pasado siglo XX allí acudieron brillantes personalidades.

Como curiosidad, uno de sus clientes más asiduos era el Infante Carlos de Borbón, que acudía con su segunda esposa María Luisa de Orleans, que padecía tuberculosis, y por eso pasaban allí largas temporadas. Se ve que la paz del lugar y las aguas le sentaron bien porque en uno de aquellos años la mujer se marchó de allí embarazada de la Infanta Mercedes, que llegaría a ser esposa del Conde de Barcelona, y madre del rey Juan Carlos. Ambos regalaron varios retratos dedicados con alabanzas al balneario, que se conservan hoy día, junto con el libro de oro de La Aliseda, con las firmas de todos los personajes de más prestigio que pasaron por allí.

El balneario llegó al fin de sus días cuando los descendientes de Salmerón acabaron vendiendo la finca y hasta desmontando los edificios para poder vender los materiales para pagar todas las deudas que tenían.